Me ratifico en lo escrito en este blog el mes de mayo del año pasado:

Si pegas una patada a una piedra, salen más expertos de debajo de ella que microorganismos necesarios para constituir una carga viral. Eso sí, son mucho más peligrosos que esta. Son los expertos de pacotilla, surgidos de no se sabe dónde, que luego extienden sus tentáculos, plagados de pegajosas ventosas por cualquier red que les dé cobijo“.

Además de quedarse enganchados en las redes lo han hecho también en los diferentes canales de televisión e incluso parece que han entrado en nómina de alguno de ellos.

Los más peligrosos de todos son los que ostentan algún título académico, del que se precian o exhiben, creyendo que por esa razón ya tienen los méritos requeridos para ser elevados a los altares en los que deben ser venerados los “expertos”.

Por si fuera poco, algunos de ellos son metidos con calzador en el santoral por determinados medios de comunicación, que airean sus opiniones, elevándolas a la categoría de palabra de Dios.

Así ocurrió, por ejemplo con las declaraciones del doctor Cavadas, respecto a la utilidad de las vacunas: “se necesitarán entre dos y cuatro años para una vacuna útil, eficaz y segura”, que fueron aireadas de forma más que sensacionalista por diferentes medios y que fueron contestadas por el doctor Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología.

“Cavadas es un cirujano magnífico, pero en vacunas no está tan curtido”

Por decirlo en términos comprensibles, no es lo mismo ser campeón olímpico de los cien metros lisos que de los 50 km marcha. Para conseguir ambos objetivos hay que ser atleta, por supuesto, pero se trata de dos disciplinas que nada tienen que ver la una con la otra, sustentadas por entrenamientos completamente diferentes y por técnica y conocimientos adquiridos distintos también.

Naturalmente, el doctor Cavadas tiene todo el derecho del mundo, en virtud de la sacrosanta libertad de expresión, de manifestar aquello que crea conveniente. El verdadero problema lo tienen algunos medios de comunicación, que confunden la velocidad con el tocino y pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino, haciendo pasar esa y otras opiniones del mismo corte por dogmas de fe irrefutables.

El prestigioso cirujano da su opinión y nada más que eso, aunque quizá debería cuidar sus palabras, sobre todo en un tema tan candente y que tantas sensibilidades despierta. Según mi criterio, el prestigio debe llevar consigo la transmisión de mensajes de sensatez y tranquilidad, alejados del alarmismo, pero cada uno es libre de opinar lo que quiera.

“Vacuna del Covid: el ‘truco’ que permite ir más rápido sin perder seguridad”

En otro orden de cosas y opiniones, me han llamado la atención las declaraciones del doctor Carballo, tertuliano habitual de la Sexta Noche, desde hace diez meses, en un programa de Telecinco.

“El doctor Carballo estalla contra Fernando Simón y la gestión covid: “Finales de enero va a ser crítico”

Por decir algo, resulta curioso el estallido contra Fernando Simón del ahora mediático galeno, visitador de platós televisivos, precisamente en un programa de Ana Rosa Quintana, que se ha distinguido por numerosos ataques al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Es evidente que podían e incluso debían haberse tomado medidas más restrictivas en España, pero me parece algo insidiosas las sugerencias insinuadas o pontificadas en su intervención televisiva, porque parecen indicar que la situación en España es y va a ser peor que en el resto de países de nuestro entorno, sgeún se deduce de su afirmación: “… que para eso están los dirigentes, para imponer normas como en otros países se han impuesto”.

Eso parece dar a entender que, debido a esas medidas, la situación en Europa está más controlada que en nuestro país.

Según los datos la Johns Hopkins University, a día 13 de enero, cuando ya pueden ser visibles los efectos de la Navidad y el Fin de año, se han notificado los siguientes casos en estos países:

INCIDENCIA A 13 DE ENERO 2021 A LAS 9,20 A.M.

                                                 CASOS                      INCIDENCIA/100.000 habitantes

ALEMANIA                          1.968.326                                2.366

BÉLGICA                               667.322                                   5.777

ESPAÑA                                2.137.220                                 4.515

FRANCIA                              2.864.360                                 4.268

HOLANDA                             895.543                                  5.144

ITALIA                                  2.303.263                                3.823

PORTUGAL                           496.552                                  4.822

SUECIA                                  506.866                                  4.951

R. UNIDO                              3.173.296                                4.734

USA                                     22.846.808                                6.868

CANADÁ                               670.072                                  1.764

BRASIL                                 8.195.637                               3.833

Se puede apreciar que 6 de estos países tendrían mayor incidencia que España y 5 menor.

Para hablar en términos más precisos, echemos una ojeada a estas gráficas. La primera hace referencia a número de casos registrados en junio de 2020 en estos países:

En esos momentos, solo 3 países tenían más incidencia que España.

Esta siguiente gráfica recoge una comparativa en cuanto a la incidencia en esas dos fechas.

Esta gráfica recoge el crecimiento de la incidencia desde junio hasta la fecha.

En todos los países se ha multiplicado la incidencia. Como se puede apreciar, la media es que se ha multiplicado por 11,55. En España, lo ha hecho por 8,8. Únicamente en Canadá, lo ha hecho por un número inferior (6,8). En el resto, lo ha hecho por un número superior al nuestro.

A día 13 de enero la incidencia acumulada a 14 días es la siguiente:


Es evidente que la situación no es buena y es susceptible de empeorar. Puedo coincidir con el doctor Carballo en que se requiere la adopción de medidas más serias para evitar que los casos se desparramen y acaben colapsando el sistema sanitario. Como a él, tampoco me gusta que se eche la culpa de la situación a los ciudadanos, tachando la actitud general de irresponsable, pero lo cierto es que hay un déficit de neuronas muy importante en un amplio sector de la población que sigue creyendo que esto de la pandemia es un cuento o que no va con ellos.

Todos hemos visto a través de la televisión imágenes lamentables de comportamientos descerebrados. Solo han sido la punta del iceberg. Ha habido muchos más.

Desgraciadamente, a una gran parte de la población le falta más de un hervor para que no se crea el bulo de que la nevada de tres pares de cojones que ha caído es de plástico.

Ellos son los que necesitan mensajes claros y sensatos y no los señorones que mandan en la cadena de Ana Rosa Quintana, que solo quieren escuchar lo mal que lo está haciendo el gobierno, cuando la situación general es muy similar.

Creo que el dardo crítico a la administración consiste en la exigencia de que vacune de forma masiva en el menor tiempo posible.

Esperemos que así sea.