APLAZO LA CONTINUACIÓN DE IMPRESCINDIBLES Y EL COMIENZO DE LA SELECCIÓN DE WESTERNS PARA UNA NUEVA OCASIÓN, EN BREVE.

 

Vamos a contar… tralará

Pese a hacer un guiño evidente a la canción infantil, no voy a referirme, por ahora a mi opinión personal en cuanto al origen de esta extraña enfermedad epidemiopandémica, equiparable en bombo y platillo a las diez plagas bíblicas de Egipto juntas.

 

 

Tampoco entraré, de momento, la curiosa elección del germen de los países por los que extenderse a través de Europa o su porqué, que bien merecería una reflexión.

 

(El número de casos está referido a primera hora de la mañana)

 

Voy a referirme al tema de la contabilización de casos totales y fallecidos provocados, porque me parece oportuno hacer una reflexión numérica.

Antes, me parece procedente remarcar que no deberíamos olvidar que el primer caso detectado en España fue el de un ciudadano alemán en la Gomera, el segundo, un ciudadano británico en Mallorca. El primero en la península, una italiana, residente en Barcelona, que había viajado al norte de Italia, mientras que el primer muerto “oficial” con coronavirus se registra en Valencia, un hombre de 69 años que había viajado a Nepal, a unos 3000 Km de China (origen de la pandemia), aunque, vaya usted a saber con quien tuvo contacto en ese viaje o en qué parte concreta del mundo.

 

 

Esto conviene señalarlo, puesto que el inicio de la catástrofe es importado y corresponde a otros países europeos y no al nuestro. No es que hiciera falta desmontar el repugnante discurso tóxico del gobierno holandés, ya lo hizo el primer ministro portugués muy acertadamente.

De nada sirve su mea culpa de mentirjillas, porque, al final, el mensaje es el que es y no tiene posibilidad de cambiar. El perdón por falta de empatía es un puñetero brindis al sol, ya que el representante de “El ángel exterminador” deja muy clara su postura, pues sigue sin considerar que sea “un buen momento para tener un debate europeo” sobre la financiación conjunta de la deuda a través de los coronabonos porque estos “proporcionan más riesgo, en lugar de menos y eso es un error en este momento”.

Estas cosas conviene tenerlas en cuenta, sobre todo, a la hora de analizar el comportamiento de ese país, no solo a la hora de declarar casos (mi opinión es que están mintiendo impunemente), sino al tipo de medidas que están tomando ante la epidemia, ya que dejan demasiado que desear, desde el punto de vista humanitario.

 

Filosofía holandesa ante el Covid-19: “Llevar a los ancianos a morir al hospital es inhumano”

Holanda no hospitaliza a débiles ni a ancianos

Médicos holandeses rechazan tratar en la uci a los mayores infectados

Países Bajos sondea a gobiernos vecinos si aceptarían pacientes holandeses en sus UCIs

Hay que joderse. Todo se pega, menos la hermosura, el sentido común y la solidaridad.

 

La Generalitat pide que no se ingrese en la UCI a mayores de 80 años

La Generalitat recomienda no ingresar en la UCI a los mayores de 80 años

Cataluña avala limitar la ventilación mecánica a mayores de 80 años en las emergencias médicas

 

Los responsables políticos de Cataluña dan una muestra más de sus criterios supremacistas y de intentar hacer la guerra por su cuenta, dando la espalda al gobierno de la nación y pretendiendo que salga el sol por Antequera.

Afortunadamente:

 

 

Illa advierte a la Generalitat de que los ingresos en UCIs no pueden discriminar a los pacientes por su edad

 

En fin, volviendo al tema de la contabilización, no hace falta ser un lince para deducir que los datos, suministrados por las autoridades holandesas, sobre el impacto del Covid-19 en su país son absolutamente falsos: “No cuento lo que no tengo ni lo que mando a morir fuera”.

La riqueza es el mejor camino para alcanzar la vida eterna.

Aunque, los ricos también lloran, sobre todo, a partir del 1 de abril.

Países Bajos se aleja cada vez más de la “inmunidad grupal”

 

Otros que tal bailan, contando, son los alemanes, que pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino a la hora de contabilizar los fallecidos.

Por mucho que virólogos y expertos, que mira que abundan en las redes estos días, se empeñen en decir que su alta capacidad diagnóstica limita la mortalidad, esa afirmación merecería, como poco, estar en cuarentena, por muy fácil que el chiste parezca.

 

Un virólogo alemán explica por qué allí el virus no causa tantas muertes como en España o Italia 

 

Estarán haciendo un millón de test a la semana, lo que no implicaría que el impacto letal fuese menor, sino que estarían diagnosticando a un mayor número de población. No nos volvamos locos, no están contando bien a sus muertos.

Con toda probabilidad, en España hay un número de infectados cuantitativamente muy superior al registrado oficialmente, igual que le ocurre a Italia, ya que se han realizado muchas menos pruebas diagnósticas que en Alemania, pero, en cuanto al porcentaje de letalidad del virus, los expertos se pusieron de acuerdo en que se movía en la horquilla del 0,7 al 1%. La estimación era global. Así, que echemos cuentas entre todos.

 

Vale, han tenido mayor capacidad diagnóstica, aunque la propia Merkel avisó de la posibilidad de un contagio del 70% de la población. ¿Por eso se mueren menos? Pues va a ser que no.

El llamativo estudio del Imperial College (pese a lo discutible de su apreciación porcentual, aunque no metodológica, según los expertos) determina que apenas el 0,72% de la población alemana estaría infectada. Eso arrojaría una cifra superior a los 600.000 contagios (casi diez veces más de lo detectado con sus millones de test).

 

 

 

Igualmente determina los siguientes porcentajes de población contagiada en estos países:

                                                              – Reino Unido, 2,7% lo que supondría 1.790.000 contagios

                                                              – Francia, 2% (2.000.000 contagios)

                                                              – Italia, 9,8% (5.900.000 contagios)

                                                              – España, 15% (6.900.000 contagios)

 

El promedio estadístico español del 15% viene de la aplicación de una horquilla que va del 3,7 al 41%. de población contagiada. Desconozco la metodología y el método matemático empleado, aunque personalmente veo exagerada la proporción, que, según mi opinión, rondaría la mitad de esa estimación. No voy a cuestionar, sin embargo, a una institución prestigiosa ni ser más papista que el Papa.

 

 

Lo que sí voy a poner en valor es que las cuentas de los investigadores apuntan que las medidas, adoptadas por ese gobierno, que toda una pandilla de buitres está azuzando, han salvado unas 16.000 vidas en España desde el inicio del brote, puesto que, de no haberse aplicado, los fallecidos serían 25.000, en lugar de los 9.000 registrados.

Por cierto, para los buitres que van propagando por ahí que el gobierno está mintiendo, en cuanto a número de muertos, apoyándose en la opinión de algunos expertos españoles, la estimación de fallecidos del estudio del Imperial College determina un 5% más de la cifra oficial, como puede apreciarse, consultándolo, cifra muy alejada, por cierto, de las burradas que se están diciendo por ahí.

 

 

Dejo aquí la conclusión del presidente de estadística del departamento de matemáticas, Axel Gandy: «Nuestros resultados sugieren que las intervenciones como el distanciamiento social o los cierres ya han salvado muchas vidas y seguirán salvando vidas. El impacto de la pandemia es extremo, pero habría sido mucho peor sin las medidas. Mantenerlas es crucial para controlarla».

Valdría pues la pena que la población española reconociese el esfuerzo y la labor de un gobierno que, para nada ha provocado esta situación y está lidiando con ella, a pesar de los insultos y las vejaciones de algunos que se autoatribuyen el título de patriota, otorgado por no se sabe quién.

 

 

No estaría de más que aquellas banderas que adornaron los balcones de quienes, hace un tiempo, creyeron amenazada la unidad de España, amparándose en la confrontación, ondeasen ahora en favor de un gobierno, cuya lucha representa la verdadera unidad de España ante la adversidad.

O, ¿es que la bandera de España solo está disponible para la confrontación?

La velocidad se demuestra andando.