Como ya anuncié en este blog, el pasado 15 de diciembre, la novela Hormigas en Sincairén fue presentada en sociedad. El lugar elegido fue el Ámbito cultural de El Corte Inglés.

 

La verdad es que la asistencia de público fue numerosa, pese a los inconvenientes de la fecha (comidas y cenas de empresas y una sorprendente y molesta lluvia de última hora). Lo cierto es que el lugar se quedó pequeño, incluso algunos de los asistentes tuvieron que seguir el acto de pie. De haber asistido todos los que fueron invitados de forma expresa, habríamos estado como sardinas en lata.

 

Vaya mi agradecimiento para todos aquellos que estuvieron acompañándome y demostrándome su apoyo y su cariño. Gracias de corazón, muy especialmente a aquellos que no viven en Alicante, como Pedro, por ejemplo, o a quien se metió un puñado de kilómetros entre pecho y espalda (mi hermano Jose, mi cuñada Adela y mis cuñados, Tita, Coco y Mariano), pero, sobre todo a María (un beso enorme para ella) que, sin lazos de parentesco de por medio y pese a tener una comida de empresa en Valencia, no quiso dejar de acompañarme.

 

 

 

Gracias a José Antonio, gerente de ECU y, de manera especial a Andrea, a la que se ve en la primera de las fotos junto al trípode, que me consta fue la responsable directa de las referencias y los elogios a la novela en el texto de presentación.

 

 

Lo de Rafa merece capítulo aparte y una mención especial, no solo por el cariño con el que habló de mí y de nuestra relación de amistad, sino por el excelente análisis que hizo de la novela y su extraordinaria exposición, resuelta de forma maravillosa.

 

 

En fin, ahora toca la parte más difícil y complicada: conseguir que la novela inicie una andadura y pueda ocupar un lugar en el corazón de los lectores, aunque solo sea un trocito pequeño.

 

 

 

 

Si así ocurriera, únicamente sería posible gracias al impulso de todos aquellos que encuentren en ella los motivos suficientes para su recomendación o, como he repetido en varias ocasiones, gracias a  los lectores que se conviertan en embajadores de Sincairén. Mi agradecimiento de antemano a todos ellos.

 

 

 

Aprovecho para felicitaros la fiestas navideñas y desearos un feliz año nuevo. Que la ventura de los nuevos vientos impulsen las velas de Sincairén.

 

 

 

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