AL FINAL DE ESTE POST, NUEVA ENTREGA DE CANCIONES DEL SIGLO PASADO

 

531.- MARRAKESH NIGHT MARKET (1994)

532.- SEVEN SECONDS (1994)

533.- SOME KINDA WOMAN (1994)

534.- STREETS OF PHILADELPHIA (1994)

535.- THE MYSTIC’S DREAM (1994)

 

Perplejidad

El tiempo discurre alrededor de mí a tanta velocidad, que su mera observación me produce una sensación vertiginosa. Digo esto, porque hace casi quince años ya que unas imágenes televisivas sobrecogieron al mundo. Se trataba de la muerte de un adolescente y de su padre, abatidos a tiros en Gaza. Su delito: haberse encontrado en medio del fuego cruzado entre soldados israelíes y miembros de las fuerzas palestinas de seguridad.

Recuerdo haber pensado entonces, de manera ingenua, por cierto, que el mundo “civilizado” habría recibido la última gota que colmaría el vaso de su indignación, ante una contienda irracional y descerebrada, que prolongaba su sinsentido durante tantas décadas. Me equivoqué. La prácticamente unánime tibieza informativa de entonces impidió la fermentación del caldo de cultivo. Si don Quijote y Sancho se habían topado con la Iglesia en sus correrías, nosotros habríamos de hacerlo con el poderío económico israelí y con la dilución en el olvido de aquellas imágenes.

 

 

Por eso me invade un profundo sentimiento de perplejidad asistir al arduo empeño, nuevamente unánime, de los medios de comunicación, que esta vez sí bucean en las imágenes para ofrecer hasta el mínimo detalle de la crisis humanitaria, desencadenada por la salida masiva de los habitantes de Siria, huyendo de una guerra que, por cierto, no acaba de producirse en estos momentos, sino que tiene unos cuatro años de existencia.

 

niño

Esta vez, la foto del niño sin vida, tendido en la playa, ha sido utilizada como elemento catalizador de la tragedia. Esta vez se ha convertido en la gota que ha desbordado la indignación popular, haciéndole proclamar su solidaridad a los cuatro vientos. ¿Está más concienciada la sociedad actual que la de hace quince años? ¿Es más solidaria? ¿Está más preparada para exigir a sus gobernantes determinadas acciones? La obviedad de las respuestas a estas tres preguntas no disminuye la espesura del pesimismo de mi pensamiento, porque, aunque me gustaría ver otra cosa, lo que veo es que los dueños del negocio han tocado la campanilla, y los medios de comunicación que ellos gobiernan y administran han comenzado a salivar, como los perros de los experimentos de Pavlov. No es nada personal, sólo son negocios.

¿Los señores negociantes han sufrido un ataque agudo de moralidad y han decidido empuñar la bandera de la denuncia? Me parece que no. Creo que la abundancia en la alimentación informativa obedece a otros intereses que, por opacos, me condenan al terreno de la conjetura.

No soy yo un furibundo defensor de la teoría de la conspiración, aunque, como en el caso de las meigas, seguro que algo de eso hay. Lo cierto es que los diferentes frentes informativos abiertos confeccionan un curioso mapa de la situación, en el que se mezcla la solidaridad con la insolidaridad, la tolerancia con la intolerancia, el amor con el odio, la integración con la xenofobia y así… hasta ciento.

Unos países aparecen como héroes y otros como villanos dentro del escenario confeccionado. Otros, como el nuestro ni fu ni fa, aunque más fu que fa. La por excelencia conquistadora Alemania enarbola la nueva bandera de la integración, y una de sus voces autorizadas se permite afirmar que el país es capaz de asumir quinientos mil refugiados por año, durante tres años. ¡Cuántos agujeros negros en el espacio exterior!

Observo con la misma perplejidad, a la que antes hacía referencia, el interés en establecer una diferenciación entre refugiados asiáticos e inmigrantes africanos, porque a algún microcéfalo se le ha ocurrido que lo adecuado es distinguir entre la huida de la muerte de la guerra y la de la muerte por el hambre, pretendiendo establecer categorías en su importancia o dignidad.

Si se manipula la catástrofe humanitaria que ha invadido a Europa podemos encontrarnos ante un aumento del odio, de tensiones xenófobas y racistas o ante la justificación de la intervención militar que aniquile al Estado Islámico, como algunos por ahí ya comienzan a pedir a gritos.

¿Estaremos en el interior de una cortina de humo y no nos habremos dado cuenta de ello?

La respuesta a esa pregunta no me produce perplejidad, me da escalofríos.

 

CONTINUACIÓN DE LA ENTREGA

 

531.- MARRAKESH NIGHT MARKET (1994)

Bella canción de Loreena McKennitt, incluida en su álbum The Mask And Mirror, basada en su experiencia personal en el mercado de Djemaa El Fna.
Adaptando una traducción, encontrada por ahí, he confeccionado los subtítulos para este fotomontaje con la versión de estudio.

 

 

Versión de Marios Frangoulis & Deborah Myers.

 

 

Para terminar, directo de Loreena McKennitt.

 

 

532.- SEVEN SECONDS (1994)

Gran éxito de Youssou N’Dour & Neneh Cherry, sumergido en acordes étnicos y mensaje antirracista.
Un alma caritativa subtituló este directo de Youssou N’Dour & Neneh Cherry.

 

 

Directo de Youssou N’Dour y Dido, también subtitulado.

 

 

Para terminar, directo de Youssou N’Dour y Tracy Chapman en París.

 

 

533.- SOME KINDA WOMAN (1994)

Otra gran canción de Traffic, incluida en su álbum Far From Home.
Gracias a una traducción de Carla, he confeccionado los subtítulos para este fotomontaje, a foto fija, con la versión de estudio, lo único que he encontrado por ahí.

 

 

534.- STREETS OF PHILADELPHIA (1994)

Canción de Springsteen, ganadora del óscar a la mejor canción de ese año, incluida en la banda sonora de Philadelphia (Jonathan Demme, 1993)

PHILADELPHIA

 

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Un alma caritativa subtituló este directo de Bruce Springteen.

 

 

Para terminar, la canción como banda sonora de un videomontaje con escenas de la película.

 

 

535.- THE MYSTIC’S DREAM (1994)

Otra bella canción, con acordes medievales, de Loreena McKennitt, incluida en el álbum ya citado anteriormente.
Adaptando una traducción, encontrada por ahí, he confeccionado los subtítulos para este fotomontaje que utiliza fotografías de pinturas.

 

 

Para terminar, directo de Loreena McKennitt en La Alhambra.

 

 

CONTINUARÁ . . .