AL FINAL DE ESTE POST, NUEVA ENTREGA DE CANCIONES DEL SIGLO PASADO

 

186.- HURTI’N YOU DON’T COME EASY (1969)

187.- IL EST TROP TARD (1969)

188­.- IN THE GETTO (1969)

189.- IN THE YEAR 2525 (1969)

190.- IT’S FIVE O’CLOCK (1969)

 

El mismo gusto que las vacas

No es mi caso. A mí no me gustan los toros.

Ni siquiera cuando era pequeño,conseguí admirar el valor de los toreros, que los adultos, a mi alrededor, tanto ponderaban, ni la bravurade su enemigo, sus rabiosas embestidas, su encelamiento con el caballo del picador o sus saltos por encima de la barrera, que metían el miedo en el cuerpo a los espectadores cercanos.

toro y picadortoro volador

 

Francamente, nunca me interesó el espectáculo y eso que de crío vivía cerca de la plaza de toros en la calle San Vicente.

Desde el portal de mi casa,  los días que había corrida, podía ver a la gente caminando hacia la plaza e, incluso, el paso del enorme coche que trasladaba a los toreros, seguido en su trayecto por un corro de niños, que lo perseguía hasta la misma entrada, contagiados por la algarabía.

El coche de los toreros en el exterior de la plaza de toros de Bilbao.

 

Mi casa era una planta baja. Tenía un huerto de considerables proporciones, con una puerta de entrada por la calle Calderón. Por lo tanto, veía llegar a los toreros en sus enormes coches, cruzando la calle San Vicente y, cuando los hados les habían sido favorables, podía verles, calle Calderón hacia abajo, paseados en hombros por sus incondicionales.

torero a hombros

 

Pese a esta evidente cercanía, únicamente fui una vez a una corrida, cuando era muy pequeño. Jamás volví. Ni le vi la gracia entonces ni se la he visto después.

Torero

 

Tampoco me ha atraído, especialmente, el aspecto plástico, puesto que mi recuerdo de los toros no está asociado al colorido y sí a las retransmisiones de las aburridas corridas televisivas en blanco y negro.

Con el paso de los años, la fiesta nacional me pareció sangrienta y poco recomendable y, aunque nunca he sido miltante en contra de las corridas de toros, lo cierto es  que me parecen un espectáculo nada justificable.

Si no le encuentro justificación a las corridas de toros, no tengo palabras para calificar los encierros de los sanfermines, ya que me parecen una glorificación de la barbarie.

Por mucha tradición que se quiera reivindicar, las imágenes que recibimos ponen en solfa esta cuestión. Además, el hecho de que sea una costumbre no la hace intrínsecamente buena. El que los encierros hayan sido elevados a la categoría de tradición no significa que tengan que perpetuarse. En la antigüedad, tenían la costumbre de sacrificar a unas cuantas vírgenes por diversas y variopintas razones. A nadie se le escapa que , afortunadamente para las vírgenes, esa tradición se abolió.

PRIMER ENCIERRO DE LOS SANFERMINESRunners fall in the path of an Alcurrucen fighting bull and steers during the San Fermin festival in Pamplona

 

Dejando de lado los heridos, corneados, atropellados, pisados o desvicerados, que ya es bastante dejar, lo que me llama poderosamente la atención es la cobertura y el tratamiento informativo que se le da a los encierros, especialmente en la cadena de televisión nacional. Sorprende que, en pleno siglo XXI, se retransmita ese bochornoso espectáculo como si fuese una carrera de 3000 obstáculos, en la que la dificultad no fuese la ría, sino la calle de la Estafeta. Si esto sorprende, sorprenden mucho más las estadísticas que se nos ofrecen, estableciendo el ránking de carrera limpia, toro más asustado, mozo mejor corneado o similares.

A fighting cow leaps over revellers upon entering the bullring following the first running of the bulls of the San Fermin festival in Pamplona

 

Mucha pobreza informativa, raquítica, diría yo, mucha cortina de humo, mucho pan, circo y borrachera.

A fighting cow leaps over revellers following the first running of the bulls of the San Fermin festival in Pamplona

Demasiada reivindicación de una tradición sin sentido.

 

CONTINUACIÓN DE LA ENTREGA

 

186.- HURTI’N YOU DON’T COME EASY (1969)

Éste es el típico ejemplo de canción de Cara B, que servía de relleno acompañante al éxito que ocupaba la cara A. En este caso, Holy Holy.

Probablemente, habría pasado desapercibida para mí, de no haber acabado en mis manos, el single que mi amiga María del Mar compró en su día. Eso me permitió escucharla en infinidad de ocasiones.

Me ha sido imposible encontrar una actuación de Neil Diamond en la que cantase esta canción.

Gracias a una traducción de Carla, he confeccionado los subtítulos para este fotomontaje que circulaba por Youtube.

 

 

187.- IL EST TROP TARD (1969)

Al igual que le pasaba a la anterior canción, también era la cara B de un sencillo. En este caso, la cara A era Le métèque en castellano.

Estuvo presente en gran cantidad de guateques.

Las navidades pasadas traduje y confeccioné los subtítulos para varios videos de Moustaki.

Entre ellos, este clip promocional.

 

 

También, esta actuación para la televisión.

 

 

Para terminar versión de Orlika con Georges Moustaki.

 

 

188­.- IN THE GETTO (1969)

Supuso la vuelta de Elvis Presley al éxito rotundo. Después de una etapa un tanto plana, su estrella resurgió con esta canción, que se convirtió  en un auténtico bombazo.

Un alma caritativa subtituló esta actuación de Elvis Presley.

 

 

Dúo con su hija Lisa Marie, gracias a las virguerías tecnológicas.

 

 

Como curiosidad de las curiosidades, no podía faltar el atentado perpretado por El Príncipe Gitano.

 

 

189.- IN THE YEAR 2525 (1969)

Uno de los éxitos de la época, que hizo famosos a sus intérpretes Zager and Evans. Por cierto, yo no escuché una canción de este dúo, después de aquel año 2525.

Un alma caritativa subtituló este fotomontaje.

 

 

Para terminar, actuación televisiva de la pareja de marras.

 

 

190.- IT’S FIVE O’CLOCK (1969)

Meliflua y romanticona canción de Aphrodite’s Child, que despertaba las tórridas sensaciones adolescentes en los bailes de las tardes de domingo.

Empezaremos la casa por el tejado, ya que un alma caritativa subtituló esta actuación de Demis Roussos en solitario, con bastantes años más que cuando compartía sus gorgoritos con los otros dos niños de Afrodita.

 

 

Para terminar, démosle al César lo que es del César. Primero, en blanco y negro.

 

 

En color, no tiene desperdicio, sobre todo por el escenario psicodélico que se gastan.

 

 

CONTINUARÁ . . .