AL FINAL DE ESTE POST, NUEVA ENTREGA DE CANCIONES DEL SIGLO PASADO

 

46.- KUMBAYA (1962)

47.- LAND OF 1000 DANCES (1962)

48.- LIMBO ROCK (1962)

49.- LOCOMOTION (1962)

50.- MICHAEL ROW THE BOAT ASHORE (1962)

 

El chacal que aullaba a la luna en busca de la recompensa ficticia

Ésta podía ser la traducción del título de una novela negra sueca moderna, por aquello de su sonoridad rimbombante, sin embargo sólo es el punto de inicio de una amarga reflexión.

No tenía el placer de conocer las andanzas y tropelías verbales del señor Salvador Sostres (entre otras cosas porque dudo que conocerlo, suponga un placer para alguien que disponga de neuronas). Hoy me enterado de la existencia de su pluma y de su afilado ingenio de santón prepotente, gracias a un recorte de una columna de opinión (es un decir), que me han enviado y que, utilizando un eufemismo propio del idioma, viene firmado por él.

Sus aullidos van dirigidos a los médicos, a los que considera privilegiados del sistema, vagos maleantes y gentes de mal vivir que quieren cobrar sin trabajar, que quieren exprimir al sistema público y, de paso a todos los pacientes o, ¿tal vez tendría que decir clientes, empleando la jerga confusa y engañosa, destinada a sembrar confusión, que emplean nuestro gobierno y la manada de chacales que aúllan a la luna, haciéndole el correspondiente coro?

Antes de reproducir el articulillo completo, será mejor que conozcamos un poco más a este iluminado por la lengua de fuego ecuménica y que ha puesto su pluma al servicio de torvas y manipuladoras intenciones.

¿Quién es Salvador Sostres?

Los adjetivos que le dedican por ahí sólo representan  algunas de las cuentas del rosario, esgrimido, como un arma arrojadiza, por este pendenciero “Reporter Tribulete”. ¡Menos mal que tenemos a gente como el señor Sostres, para que los descarriados recibamos la luz tamizada por su ideario y alcancemos la gloria eterna, gracias a la eclosión microcefálica de de su diatriba! No sería de extrañar que haya mandado esculpir en la cabecera de su cama, el lema de su escudo de armas: “¡Ande yo caliente, jódase todo bicho viviente!”.

Resulta hasta cansino hablar de este tipo de gente que busca la notoriedad, a base de cagarse en la madre que nos parió a todos, creyéndose ingenioso, generador de boutades y diseñador de planes quinquenales o inaugurador de pantanos literarios. Sin embargo, aquí abajo, dejo el texto completo de su sesudo artículo que, en lugar de haber titulado como ha hecho el futuro ganador del premio Pullitzer, debería haber optado por el más revelador: Elogio de la falacia.

Tendréis que acostumbraros

El lector medio, dentro de su ingenuidad, supone que el autor de un artículo sostiene sus opiniones sobre la base de la información adquirida o de los conocimientos fundamentados propios. En el caso de este señor, evidentemente, nada de ello se cumple.

No creo que su desconocimiento del tema sea tan absoluto, como confirma en sus líneas inflamadas. Por lo tanto, mucho me temo que sus únicas intenciones son la intoxicación y la manipulación descarada.

A juzgar por la rotundidad con la que afirma que no hay dinero, es de suponer que el señor Sostres comparta despacho con el ministro Montoro o con el ministro De Guindos. Claro, ya lo entiendo. Dispone de información privilegiada. La misma que utiliza para desprestigiar al colectivo sanitario madrileño, al que pone a caer de un burro y al que otorga unos privilegios inexistentes.

Según se desprende de sus palabras, es un auténtico milagro que los madrileños hayan salido indemnes y gocen de buena salud, tras haber tenido que ser atendidos durante todos estos años por su actual servicio de salud, ineficiente e ineficaz, según el articulista. Lo que pasa es que los madrileños, al igual que cualquier español de cualquier rincón del país, sabe que esto no es cierto, por mucho que algunos ideólogos construyan letrinas para aliviar su inmundicia y responsabilizar de ella a quien no tiene culpa.

Desconozco si la inclinación actual al desprestigio del señor Sotorres es un síntoma de reciente aparición o ya lo padecía, cuando el Partido Popular, en la oposición en la anterior legislatura socialista, se dedicaba a desprestigiar a las instituciones y, por ende, al propio país, en cuanto se le ponía un micrófono a tiro.

Por mucho que se pretenda sepultar el Sistema Sanitario español, desmantelarlo y venderlo al mejor postor, lo cierto es que los números están ahí y no son manipulables. Sólo basta consultar la fuente adecuada (A partir de la página 127, se encuentra la comparativa mundial del gasto sanitario).

Anuario 2011 OMS

El señor Sotorres no es una voz autorizada para clamar contra la Sanidad Pública. El Señor Sotorrres no tiene ni idea del tema. De haberla tenido, habría sabido que nuestro gobierno, jamás ha invertido en gasto sanitario más que los países de nuestro entorno, poseedores de un sistema notoriamente inferior al español. La calidad de nuestro servicio se ha mantenido con costes más que aceptables y, por supuesto sin haber disparado los porcentajes de PIB, destinados a salud.

Si el señor Sotorres hubiese tenido la menor idea de lo que estaba hablando, habría sabido que en este último informe de la OMS, se dice que España empleó en gasto sanitario TOTAL el 15,2% de su presupuesto general, mientras que Estados Unidos, para sostener uno de los más miseriosos ejemplos de salud pública, empleó el 18,7%. Tenemos una sanidad cara e insostenible, ¿verdad, señor Sotorres?

Si el señor Sotorres hubiese tenido una mínima noción del tema, habría sabido que los profesionales de nuestro sistema sanitario y, en general, los formados en nuestras universidades, gozan de un merecido reconocimiento profesional, no sólo entre los ciudadanos españoles, sino en los países comunitarios, que no dudan en contratar sus servicios sin pestañear, con muchísima mejor remuneración, por cierto. De haber sabido algo sobre el tema, su descarada operación de desprestigio no habría quedado en evidencia.

Si el señor Sotorres se hubiese documentado como es debido, no habría tenido que tomarse la molestia de aullarle a la luna.

A lo mejor sí que hay dinero y lo que no hay es vergüenza.

 

CONTINUACIÓN DE LA ENTREGA DE CANCIONES DEL SIGLO PASADO

 

46.- KUMBAYA (1962)

Canción originaria de África. Al parecer, fue compuesta por una tribu africana que acabó como esclava en Georgia. El significado del término Kum Ba Yah sería, más o menos: “Ven por aquí”.

En principio, era una canción soul, que contaba el lamento de los esclavos, a la luz de la hoguera. Acabó convertida en “canción de campamento”. En los años sesenta, su redescubrimiento la convirtió en una bandera más de la reivindicación de los derechos civiles de la época.

A partir de una traducción de Carla (en este caso no ha tenido que calentarse mucho la cabeza), he subtitulado este fotomontaje con una versión de estudio de The Seekers.

 

 

Todos los grandes del folk la han cantado, como, por ejemplo, Pete Seeger.

 

 

Joan Baez no podía faltar a la cita.

 

 

Como curiosidad, merece la pena echarle una ojeada a este vídeo con una espectacular versión coral.

 

 

Para terminar, esta actuación en directo de The Seekers, que también he subtitulado.

 

 

47.- LAND OF 1000 DANCES (1962)

Me fascinó desde la primera vez que la escuché. Una invitación al ritmo muy difícil de rechazar. Quizá mi primer encuentro real con la música “soul”.

A partir de alguna que otra traducción existente, he confeccionado unos subtítulos para una versión de estudio de Wilson Picket.

 

 

La marcha de Wilson Picket era innegable, como se puede comprobar en este directo del 66.

 

 

Versión absolutamente distinta, a cargo de Roy Orbison.

 

 

Ésta de 1964, a cargo de Cannibal & Headhunters, también resulta curiosa.

 

 

Casi se podría hacer un monográfico con versiones de esta canción, en el que no podrían faltar Ike & Tina Turner.

 

 

Tom Jones tampoco pudo resistirse. Aquí, una versión en directo en el 69.

 

 

Para finalizar, una versión de principios de los ochenta, a cargo del “señor del ruido”, Ted Nuggent.

 

 

48.- LIMBO ROCK (1962)

Competencia desenfadada y directa del rockabilly y el Twist, transmite un aire intrascendente, simpático y divertido.

A partir de una traducción de Carla, he subtitulado un fotomontaje con la interpretación de Chubby Checker.

 

 

Como curiosidad, esta versión instrumental, a cargo de Chet Atkins& Hank Snow.

 

 

49.- LOCOMOTION (1962)

Canción de ésas que yo considero en la frontera entre la música de los cincuenta y la de los sesenta.

Kylie Minogue la repopularizó a finales de los ochenta, como da fe este vídeo, subtitulado por algún alma caritativa.

 

 

Aunque la versión por excelencia y la que todos hemos escuchado en infinidad de ocasiones es la de Little Eva.

 

 

50.- MICHAEL ROW THE BOAT ASHORE (1962)

Caso parecido al de Kumbaya. “Espiritual negro”, trasladado al folk e interpretado por casi la práctica totalidad de cantantes del género.

Creo que fue en el año 1966, cuando los representantes de 4º de bachiller, en el colegio, interprearon una versión castellanizada de esta canción, en el concurso de villancicos. Si no recuerdo mal, su título era: Mike el negro, solo está.

A partir de una traducción de Carla, he confeccionado los subtítulos de esta versión de estudio de The Highwaymen.

 

 

No podía faltar una versión del referente del folk americano, Pete Seeger. Un directo en Australia en 1963.

 

 

Esta versión de los Beach Boys entraría en el apartado de curiosidades.

 

 

Para terminar, una rareza, aún mayor, a cargo de The Beatles.

 

 

CONTINUARÁ…