AL FINAL DE ESTE POST: NUEVA ENTREGA DE CANCIONES DEL SIGLO PASADO

31.- APACHE (1960)

32.- DONNA DONNA (1960)

33.- MOLIENDO CAFÉ (1960)

34.- POETRY IN MOTION (1960)

35.- RYDERS IN THE SKY (1960)

El partido, el poder y otras cosas de meter

Este título, bien podría corresponder a una de aquellas vetustas películas, que se ganaron a pulso la calificación de “S”, pero me temo que define de forma gráfica una corriente inevitable en el panorama político español.

He recibido un anexo en un correo electrónico de un artículo que merece la pena compartir y reflexionar.

Gracias Felipe

Ciertamente, la reflexión del autor del artículo destila desencanto, pesimismo y un notable tinte de rencor, pero el texto contiene claves y puntos importantes para explicar el desmoronamiento que ha sufrido el PSOE en el terreno electoral y el que se le puede avecinar por su falta de humildad y de capacidad autocrítica y por la ausencia de intenciones de renovación.

Felipe Gonzalez

Lo cierto es que, hace mucho tiempo, y cuando digo mucho es que es mucho de verdad, ya mantuve que el PSOE debía cambiar sus siglas. Si primero fue aquello de “hay que ser socialistas antes que marxistas” (que por mucho que se quisiera en la época, quedó convertido en un puro eslogan publicitario-electoralista), lo segundo debería haber sido el desmantelamiento de las siglas y su reducción a dos letras: P. E. (Partido Español). Las otras dos carecían de sentido en el momento y, ¡para qué te voy a decir ahora!

U199112

Hace mucho tiempo, también, tuve un rifirrafe verbal con mis dos hermanos, a cuenta de la disparidad de criterios que manteníamos con respecto al proceder de Felipe González, desde el punto de vista político. Ellos apoyaban sus argumentos en la mejoría económica que se había producido en España y en el logro y mantenimiento de derechos fundamentales y yo los míos en la falta de coherencia en el tema de la OTAN, la opacidad turbia del GAL, el encumbramiento de la beautiful people, la cultura del pelotazo, el sinuoso vaivén moral que suponía la glorificación del enriquecimiento rápido y, sobre todo, en la propia megalomanía del personaje (creo que rasgo común en los últimos presidentes de gobierno).

Con todo, no me parece tan importante la denostación de la doctrina política del “felipismo” (¡a buenas horas, mangas verdes!), como la dinamitación (y de paso dinamización) que merece toda la estructura de un partido que, desde fuera, más bien parece un monstruo deforme y monolítico, incapaz de ser reconocido por el ciudadano como un soplo de esperanza y libertad.

Hace unos días, recibí un correo de la oficina de propaganda de Rubalcaba, que no sonaba más que a eso: a propaganda. Con todos mis respetos, la opinión de los ciudadanos (y si no son militantes, como es mi caso, ni te cuento) no representa más que una cagada de mosca en el mapamundi general del panorama político. Todo queda subordinado a la estructura y a la disciplina de partido, todo es susceptible de ser cambiado, menos el monolito, que el conjunto de los chimpancés adora.

El problema real para el PSOE, desde mi punto de vista, es su falta de credibilidad, puesta de manifiesto por su capacidad camaleónica para colocarse al lado de las estructuras del poder y de espaldas al ciudadano. Como servidores públicos, se han colocado demasiadas veces en el bando equivocado y eso ha ido produciendo una mella constante de su imagen, tan difuminada que, al final, resulta muy difícil de reconocer.

Rubalcaba

La posibilidad, en un futuro cercano, de una debacle, semejante a la del Pasok griego, debería de haber aguzado las orejas de más de uno y, mucho me temo, que si la prepotencia habitual lo considera un simple canto de sirenas, el trastazo será descomunal. Para evitarlo se impone la demolición de la estructura monolítica del partido, su poder y otras cosas de meter. En caso contrario, su inmodestia y su prepotencia ombliguista le condenarán al más absoluto de los fracasos.

Es necesario un verdadero examen de conciencia, que la soberbia ancestral no sé si permitirá.

CONTINUACIÓN DE LA ENTREGA CANCIONES DEL SIGLO PASADO

31.- APACHE (1960)

La versión de The Shadows, la que más he escuchado, me ponía los pelos de punta, cuando era crío. Su música envolvía mi imaginación, en la que se tejían historias del lejano oeste con los indios cabalgando por la pradera. Creo que aún me sigue pasando.

Podemos comprobarlo en este video del 60.

The Ventures también tenían una versión más que apreciable.

Los Pekenikes también hicieron la suya.

32.- DONNA DONNA (1960)

Joan Baez enarboló la bandera del folk de los sesenta y paseó esta canción durante décadas. Yo, como casi todos los de la época, la tuve dando vueltas por mi mente en diferentes ocasiones.

A partir de varias traducciones, he corregido y adaptado los subtítulos de esta versión de Joan Baez.

Puesto que se trata de una canción popular israelí, nada mejor para comprobarlo que esta actuación de Nehama Hendel  en Francia, en 1965.

Para rarezas, aquí tenemos ésta de Patty Duke.

Para finalizar, un directo de Joan Baez en París, en 1983.

33.- MOLIENDO CAFÉ (1960)

Una de mis auténticas debilidades. La melodía sin letra siempre ha arrastrado a mi imaginación a emprender viaje. Maravillosa capacidad de evocación la de sus notas.

Aquí, tenemos la versión de Hugo Blanco, tal vez mi preferida.

Versión más pachanguerita, pero tremendamente marchosa la de Pérez Prado y su orquesta.

Más curiosa resulta ésta de Paco de Lucía.

34.- POETRY IN MOTION (1960)

Ésta y algunas otras canciones de corte semejante, son las herederas de Diana y compañeras sentimentales de Paul Anka, a cuya sombra florecieron.

Siempre que las escucho vienen a mi mente imágenes de finales de los cincuenta.

Confieso que nunca supe cómo se llamaba su intérprete, que para mí pasó sin pena ni gloria, después de esa canción.

A partir de varias traducciones, he fabricado los subtítulos para esta Poesía en movimiento de Johnny Tillotson, en la secuencia interpretada por Gene Kelly y Cyd Charisse.

Otra versión de la época, a cargo de Bobby Vee.

Para finalizar, comprobemos que los años no pasan en balde, por lo menos para Johnny Tillotson.

35.- RYDERS IN THE SKY (1960)

Cuando José Feliciano realizó su versión en castellano, esta canción de aires westernianos ya llevaba pegando tumbos por ahí mucho tiempo, tanto en las versiones instrumentales, como en las cantadas.

Despierta en mí sentimientos y recuerdos parecidos a los de Apache.

A partir de varias traducciones, confeccioné los subtítulos para esta versión de Johnny Cash en Montreux.

Para versión instrumental, ésta de The Shadows, ya mayorcitos.

Dentro de las rarezas, aquí está la interpretación de Burl Ives, prestigioso actor de cine y teatro, del que desconocía su faceta de cantante.

Para terminar, dúo a cargo de Johnny Cash y Willie Nelson, dos leyendas del country.

Continuará…