“…en la actualidad estaría a punto de cumplir cien años, si no los había cumplido ya, sin embargo poseía una extraña agilidad, que le permitía moverse con soltura, sin tener que ir por ahí arrastrando los pies, y su voz conservaba capacidad de modulación y entonación.”

 Así se refiere al contador de cuentos, el que narra su historia en “Crónicas de Sincairén”. Esa descripción podría aplicarse a Martha Quinteros que a sus 87 años mantiene viva la llama del cuentacuentos.

No queda más que agradecerle a Martha el haber puesto su arte al servicio de Juan Lobras y de Sincairén, así como destacar el ejemplo que resulta para todos aquelllos que amamos las letras y la literatura.

El fantasma de Juan Lobras ha regresado a la oscuridad del “Salón Moderno” para levantar su vasito de aguardiente en honor de Martha Quinteros.