Cómplices del desatino

Desde la aparición de esta formación política, si es que esta corriente mereciera semejante calificativo, tuve el propósito de referirme lo menos posible a ella en este blog, con la firme intención de minimizar la publicidad de sus intolerantes e intolerables postulados ideológicos, el tufo supremacista de sus líderes, la jactancia prepotente y la chulería ofensiva, instalada en su discurso beligerante, la defensa carpetovetónica de añoranzas imperiales, el revanchismo trasnochado, supurante de inquina, la condena al diálogo, la mezquindad manipuladora y la profunda y peligrosa incultura, de la que presume y ondea como si de una bandera se tratase.

 

He escuchado a algunos justificar las maneras de matones de barrio, adoptadas sistemáticamente por sus líderes y portavoces, bajo el débil paraguas de que este partido se ha convertido en la tercera fuerza política del país, como si eso otorgase patente de corso para difundir proclamas e ideas, no rayanas en el fascismo, sino sumergidas plenamente en él.

 

Ese argumento de ciertos periodistas, número mayor del que a simple vista parece, cuya intención es blanquear a la formación ultraderechista, tiene la misma consistencia que el sofisma instalado en que la mierda es buena porque millones de moscas no pueden equivocarse.

Tal vez, a esos periodistas, les haría falta una seria introspección moral para vislumbrar que eso que alguien bautizó como equidistancia no es más que un torpe eufemismo de la complicidad. Aunque, para qué engañarnos, la humildad y la autocrítica son deportes poco practicados en España, donde cada vez es más frecuente que la información sea secuestrada por la opinión partidista y el tertulianismo barriobajero y chabacano.

 

¡Grande, Forges, sin duda, que supo reflejar como nadie el único argumento que con excesiva frecuencia son capaces de utilizar determinados tertulianos, cuyos nombres todos tenemos en la punta de la lengua!

Una dos y tres: ¡Culo en pompa! De ahí fluyen un sinfín de ideas tertulianas.

 

 

 

Ese esfuerzo adoctrinante y blanqueador de ciertos tertulianos, impuesto o no por los amos de los medios para los que trabajan, con el fin de reclutar oyentes o espectadores a la causa que defienden con uñas y dientes, les lleva a distorsionar la verdad, manipular la realidad y tergiversar la imparcialidad. Solo les falta pedir el voto para tal o cual partido de forma directa. Aunque, a veces…

En este territorio, se mueven como pez en el agua, especialmente, los blanqueadores de la ultraderecha, los magos de los matices y los birlibirloques, los fabricantes de la insidia del “Sí, pero…” y “Del tú más”, los que establecen comparaciones que no vienen a cuento, con tal de desviar la atención hacia donde a ellos les interesa.

 

 

 

Lamentablemente, con excesiva frecuencia, la labor de zapa persistente de estos individuos se ve favorecida por la dejación de funciones de los moderadores de los programas en los que estos adalides están presentes como tótems intocables e inamovibles.

En aras de una malentendida libertad de expresión, los teóricos moderadores o conductores les permiten comentarios por lo bajini, mientras no están en el uso de la palabra, cuando no, gritos desaforados, interrupciones constantes para evitar que pueda ser escuchada la opinión distinta o sea convenientemente eliminada a base de ruido, chascarrillos con mala sombra y una batería de gestos despreciativos y jocosos, puntualmente recogidos y resaltados por la realización televisiva, mientras se escuchan en off las palabras del otro tertuliano, al que se le está faltando al respeto flagrantemente.

Si alguien no sabe a lo que me refiero o tiene dudas, puede echarle una ojeada al paradigma, institucionalizado por el programa La Sexta Noche. 

 

 

ABC

 

Si, pese a la tosquedad evidente de sus métodos, resultan peligrosas estas cohortes en tareas blanqueadoras, mucho más lo son determinadas actitudes, mantenidas por algunos magistrados que, no digo yo que no ajusten a derecho sus resoluciones, pero que sí las alejan muy mucho del sentido común, el menos común de todos los sentidos, por cierto.

Precisamente, esta extendida falta de sentido común se hace más patente en la arena política, donde candidatos y ad láteres de todo tipo u opinadores profesionales chapotean en el fango sin  la menor vergüenza. De esa manera, en aras de un “todo vale”, convertido en dogma de fe, vulneran la decencia.

No importa lo que se diga, siempre habrá un palmero en nuestras vidas o un coro de ellos para justificar lo injustificable. Siempre habrá alguien que trate de darle la vuelta a la gramática, careciendo, por supuesto de la inteligencia de Les Luthiers; siempre habrá un enredador de la semántica, baboseando; siempre brotará un paladín desde, por y para la inmundicia.

 

 

 

No importa que se llame mantenido al necesitado, alguien lo convertirá en un eufemismo versallesco y castizo, que la aspirante a gobernar la comunidad de Madrid supo utilizar con arte torero. Qué importa que se dilapiden millones en la construcción de un hospital innecesario, en vez de aumentar los recursos públicos en la asistencia primaria. Da igual. Todo vale. Todo es posible en el reino de jauja. Al fin y al cabo, en Madrid, que es España dentro de España, pero al margen, se lucha contra coronavirus desde el interior de bares y cafeterías. “¡No pasarás, bicho!”. ¡Palmeros al poder!

La alimentación de la serpiente ultraderechista, engordada a base de la demonización de cualquier sentimiento nacionalista, ha acabado convirtiéndola en un monstruo de siete cabezas, que puede dejar tiritando a la derecha tradicional.

Los palmeros lo saben. Por eso, se apresuran a realizar comparaciones sin sostén entre la extrema derecha y Unidas Podemos o, incluso, a resucitar en los debates a la extinta ETA, con tal de trivializar comportamientos nauseabundos y actitudes incalificables, como el de la diputada que, desde la tribuna del Congreso, admitió que “Están a favor de la unidad nacional. Son nuestra gente”, refiriéndose a los integrantes del chat de altos mandos del Ejército, que llamaron a fusilar “a 26 millones de hijos de puta” y a dar un  golpe de estado.

Olona sobre la carta de antiguos cargos militares al rey:

El descaro y la impunidad no tienen límites.

 

El blanqueo puede alcanzar cotas insuperables de surrealismo, permitiéndose aceptar tiros en la nuca de la Historia.

 

El Supremo archiva la querella contra Ortega Smith por sus declaraciones en TVE sobre las Trece Rosas

Resulta que para el Tribunal Supremo estas bochornosas manifestaciones fueron un perfecto ejemplo de libertad de expresión y no constituyeron un delito de incitación al odio ni pudieron percibirse en ellas  calumnias o injurias graves.

Curiosamente, no siempre ha sido utilizada la misma vara de medir para las distintas libertades de expresión.

En cualquier caso, como mucho, el único castigo  a aplicar al agrio entrevistado sería un viaje a través del túnel del tiempo para que mi profesor de cuarto de bachiller le enseñase Historia Universal o, más concretamente, Historia de Aquí, como diría Forges.

¡Viva el blanqueo!

 

 

La Audiencia Nacional archiva la causa contra el hombre que disparó a fotografías de miembros del Gobierno

 

¡Claro! El pobre está arrepentido y solo lo hizo “por pasar el rato y matar el tiempo”. ¡Menos mal que era lo único que quería matar, según la Audiencia Nacional!

 

 

 

El blanqueo debe continuar, porque según los palmeros oficiales del PP no debe producirse un cordón sanitario a una formación política que ha dado sobradas muestras de conducta antidemocrática. Si así se hiciese, se pondría en peligro el gobierno de dicho partido en determinadas autonomías, alcaldías y, quién sabe, en el de la nación en un futuro prometedor.

Los palmeros alaban a Alemania cuando les interesa o para zurrar la badana al gobierno nacional, que definen como socialcomunista,  pero cuando allí ejercen un cordón sanitario contra la ultraderecha, dan la callada por respuesta.

Según los blanqueadores, cualquier cosa y cualquier aliado son válidos para sujetar la vara de mando, excepto, claro está, del demonio con cuernos, representado en la figura de Pablo Iglesias, a quien resulta divertido vilipendiar.

En el rizo de los rizos, se llega a poner en duda la veracidad de unas abyectas amenazas de muerte, como hizo la candidata de VOX a la comunidad de Madrid. 

 

 

 

 

No tenemos que extrañarnos demasiado, puesto que un compañero de partido de la susodicha ya había enseñado el camino a los que han enviado las balas por correo.

 

 

 

 

Debería terminar con un escueto “Sin comentarios”, pero prefiero hacerlo con una llamada de atención a aquellos que con su actitud pueden convertirse, si no lo han hecho ya, en cómplices del desatino. 

Gafe

Gafe (RAE): Dicho de una persona: Que trae mala suerte.

A los buenos aficionados al fútbol, estoy seguro de que no les costaría mucho tirar de memoria para confeccionar una lista de jugadores nacionales, que podría decirse han estado perseguidos por algo parecido a la mala suerte. No me refiero al aspecto físico ni a lesiones importantes o incluso invalidantes. La lista a la que me refiero estaría formada por aquellos que acumularon más de dos descensos de categoría en sus correspondientes carreras. Esta lista sería mucho más larga si a ella incorporásemos también los entrenadores.

Para aquellos que no posean buena memoria o no hayan sentido curiosidad por detenerse a analizar esa circunstancia, ahí está eso que hace tiempo se llama hemeroteca y puede consultarse para realizar las oportunas comprobaciones.

Lo cierto es que con Internet o sin él podemos constatar que ha habido algunos jugadores que han sufrido en sus carnes más de dos descensos a segunda división.

A priori, podríamos pensar que eso le ha podido ocurrir a futbolistas, cuya carrera ha resultado mayoritariamente ligada a clubes modestos y, por tanto, con mayores probabilidades de perder la categoría que otros de más rancio abolengo. Sin embargo, no siempre ha sido así. Ha habido jugadores de cierto caché, que formando parte de equipos que teóricamente no eran candidatos al descenso, acabaron en segunda división de manera sorprendente.

A esos jugadores, la superstición deportiva popular les colocó sin paliativos la etiqueta de gafe.

Estos días, me han venido a la memoria aquellos tiempos en los que al ver la confección de las plantillas, al inicio de la liga, comentaba de coña con mi hermano que tal o cual equipo debería de llevar cuidado, porque había fichado a fulanito, “experto” en descensos. Más de una vez, mi advertencia fue premonitoria.

Sé que la política y el fútbol tienen poco que ver, pero…

El caso es que el comportamiento de Toni Cantó ha hecho planear sobre mis recuerdos la figura del gafe futbolístico. A este político de la legua, no hay duda, le va como anillo al dedo.

 

Este personaje de actitudes y verborreas apócrifas, ademanes impostados, pinta de galán cercano a la tercera edad y vaivenes ideológicos de gran tonelaje, realizó una mediocre interpretación ante los micrófonos y las cámaras de los medios informativos, que lo esperaban a la salida de la reunión de la ejecutiva de su anterior partido.

Ante la oportunidad pintiparada que los periodistas le ofrecían, su sobreactuación afectada, propia de la “honradez recompensada siempre en España”, como bien diría el genial Marsillach, le hizo casi lloriquear al reconocer campechanamente estar triste, cabreado, jodido y encontrarse en un estado lamentable (sic).

Prensa, tertulianos y analistas políticos no tardaron en alabar la actitud del cariacontecido político, cuando proclamó a los cuatro vientos que dimitía de la ejecutiva de Ciudadanos y renunciaba a su acta de diputado.

Lo curioso fue que a algunos les convenció tanto la interpretación, que se la creyeron y todo. Que se lo pregunten, por ejemplo, a Risto Mejide.

Seguramente, fue porque les quedan lejanos aquellos míticos Estudio 1 de TVE, llevan poco cine sobre sus espaldas y parece que nunca escucharon esta canción, cuya letra parece escrita expresamente para la representación del señor Cantó.

 

 

La desilusión del señor Cantó duró tanto como la alegría en la casa del pobre o un pirulí a la puerta del colegio. Su agente, es de suponer, no recibiría los plácemes de la farándula ni llamada alguna de Hollywood. Sin embargo, el otrora actor, que ha dedicado su tiempo en los últimos ocho años a un ensayo continuo, sucumbió ipso facto a los cantos de sirena del todavía líder del Partido Popular y cayó rendido a sus brazos y al número cinco en la lista de la candidatura de Díaz Ayuso a la comunidad de Madrid.

 

 

Antes de que su amor platónico sucumbiese a los más bajos instintos pasionales, el político actor se despachaba a gusto contra el partido que ahora le abre las puertas que él atraviesa sin el menor rastro de vergüenza. Antes, en cambio, prefería morir a pecar, dedicando lindezas en forma de exabruptos.

“Los españoles que quieren un partido que no luche contra la corrupción, que voten al PP”.

“Según los jueces, es usted la secretaria general de un partido que forma parte de una empresa criminal conjunta”.

Newtral Hemeroteca

Claro que eran otros tiempos y otro PP, nos diría el número cinco con toda probabilidad. Si Saulo, recaudador de impuestos y furibundo anticristiano, abrazó la fe nada más caerse del caballo y acabó convertido en San Pablo, para escribir epístolas a diestro y siniestro, qué no habría de ocurrirle a un antiguo actor, capaz de tragar sapos y culebras.

“Isabel Díaz Ayuso es una líder a la que admiro, que ha demostrado estar muy acertada en sus decisiones y ser muy valiente en un momento muy delicado, frente al ataque de toda la izquierda de España”.

 

“Es esencial que esta comunidad siga siendo ejemplo de libertad en Europa y motor económico de España”.

Bueno, pues el antiguo flagelo acaba convertido en flagelado. Lo que son las cosas. Aunque, algunos estamos curados de espanto, dada la trayectoria de semejante personaje o de los dos, mejor dicho.

El nuevo cruzado lleva a sus espaldas el hundimiento del primer partido por el que obtuvo representación parlamentaria, UPyD, del que huyó despavorido por motivos ideológicos y por el olor a cadáver que despedía la formación. Primer partido siniestrado a su sombra.

Ahora, ha cogido el mazo que le ha tendido el PP para contribuir al proceso de demolición del segundo partido, Ciudadanos.

Aunque la experiencia cinematográfica del señor Cantó es tan breve como exigua, podría ser contratado pera un remake de esta película, sobre todo por el título de la misma:

Albert Rivera (¿intrigante en la sombra ahora?) lo acogió en su seno tras la deserción de UPyD y las declaraciones contra la líder del partido Rosa Díez, a la que acusó de haber destrozado el partido. Arrimadas ha sido pagada con la misma moneda y con la misma acusación.

Especialista en fugas, el señor Cantó se repite más que el ajo. También es reiterativo, por lo visto, en meteduras de patas y difusión de bulos, según recoge la sección Tremending de Público:

Las mejores ‘cantadas’ de Toni Cantó antes de llegar al PP: bulos, meteduras de pata y ataques a la izquierda

Parece que en ese sentido ya ha prestado el primer servicio a su nuevo partido, difundiendo un twiter en el que aseguraba el cierre del Hospital Isabel Zendal en el caso de que la izquierda gobernase en Madrid. Luego, lo borró, al más puro estilo de “enmierda que algo queda”.

En fin, el señor Cantó lleva descenso y medio, a falta de confirmarse el definitivo de Ciudadanos, que mucho me temo acabará produciéndose. Un espléndido currículum, que es susceptible de mejorar.

 

 

Si yo fuese gerifalte del PP, no las tendría todas conmigo. Me preocuparía la proclive tendencia del nuevo fichaje a la alabanza fácil al míster de turno, ya que ha solido ir acompañada de una desbandada aún más fácil y una posterior diatriba furibunda contra el primigenio club de sus amores, al menor atisbo de turbulencia o de que las cosas viniesen mal dadas. En esa técnica, el supuesto medio centro, de reciente adquisición por Casado y el excampeón mundial de lanzamiento de hueso de aceituna, ha demostrado ser un experto de categoría.

Si el contratado liquidador acabase llevándose  por delante al actual PP, cosa que parece inalcanzable, pero que habría que mirar con lupa por los posibles bandazos ideológicos en el seno del partido y la constante canción de cuna que algunos de sus miembros le cantan a VOX, no sería de extrañar que esa fuese la siguiente parada en la trayectoria vertiginosa del político actor.

Sería sin duda un guiño al título de la famosa y longeva serie en la que participó en sus dos primeros años de emisión de las quince temporadas que se mantuvo en antena.  En la segunda temporada, el guionista quizá lo caló y le proporcionó una frase más que premonitoria: «Ni remordimientos ni mala conciencia tú, debería dedicarme a la política».

 

 

Con tres descensos en su haber y un currículum envidiable, quizá en el fuero interno de Toni Cantó, las aspiraciones apuntasen mucho más alto todavía. Si un  mal actor llegó a ser presidente de la entonces más poderosa nación de la tierra, ¿por qué no soñar despierto? Al fin y al cabo, es gratis, aunque algunos cobren y muy bien por ello.

A mí me gustaría recordarle al huidizo politicastro, más que nada por meterle un poco el dedo en el ojo, que la última contribución cinematográfica de Ronald Reagan, gran film por cierto, llevó este título en España:

 

 

¡Ojo con los malos farios!

Por su más que evidente condición de gafe, el Partido Popular debería hacerse mirar la contribución del personaje, que han incrustado con calzador en las listas de la comunidad madrileña.

Ya se sabe aquello de lo que hay que hacer cuando se vean cortar las barbas de tu vecino.

El que avisa no es traidor.

 

 

 

 

Malos tiempos para la ciencia (PIB en ciencia, “influtubers” y fugados fiscales, Segunda parte)

 

Decíamos ayer que la RAE define Influenciar como: “Dicho de una persona o de una cosa: Ejercer predominio, o fuerza moral” o como: “Contribuir con más o menos eficacia al éxito de un negocio”.

Después de tanta palabreja alrededor, influencers, youtubers, youtuber gamers y otros términos inventados más, insisto en mi idea de llamarlos a todos influtubers, ahorrando así esfuerzo y espacio.

Siomara Colorado en su artículo “Tecnología de la información y la comunicación” se refiere a ellos como comunicadores visuales, definiéndolos como: “Individuos que utilizan la red social de vídeos más grande el mercado digital YouTube para postear cualquier tipo de contenido que pueda resultar entretenido, generando así un gran número de reproducciones”. “Usuarios que introducen y comparten vídeos llamativos en la red social YouTube con el objetivo de causar interés a la comunidad de seguidores de la que dispone y que ésta vaya en aumento”.

Pues vale.

 

Viendo la proliferación de ellos y las numerosas sectas que han desarrollado a su alrededor, nutridas por millones de de seguidores jóvenes, no me queda más remedio que aceptar que se avecinan malos tiempos para la ciencia, no solo para la escasa incorporación real de la mujer a ella, sino para la propia subsistencia de la disciplina, ya que, viendo los medios destinados a la misma y los ingresos de quienes la practican, lo normal es que la gran mayoría de los jóvenes sea más proclive a considerar como modelo de referencia  a cualquiera de estos o estas influtubers antes que a cualquier científico de prestigio. Es lo que tienen la pasta gansa y, sobre todo, la denostación de la cultura, que puso en práctica el último gobierno del Partido Popular y por la que navegan no solo los jóvenes, sino la sociedad en general.

El Informe Nacional RIO 2016, publicado por el Observatorio de Investigación e Innovación de la Comisión Europea reconoce que España ha reducido considerablemente su base investigadora en los últimos años, tanto en el sector público como en el privado. La cifra actual supone un retroceso en sus recursos humanos a los niveles del año 2007.

La tendencia comenzó durante el último año de mandato de Rodríguez Zapatero y continuó con los recortes en investigación con el gobierno de Mariano Rajoy.

 

A la vista de los datos, es imprescindible que la campaña de recogida de firmas para que el porcentaje del PIB, destinado a ciencia, aumente al 2%, llegue a buen puerto, ya que el 1,2% actual es casi la mitad de la media europea y cerca de tres veces inferior al de Alemania. No creo que estas cifras necesiten explicación alguna.

Veamos cómo está la cosa en ciencia y cuáles serían las retribuciones que recibiría el personal dedicado a investigación:

PIB total en España en 2020: 1.119.976 millones de €

Inversión en ciencia: 1,2%   —> 13.439.712.000 €

Nº de investigadores en España (2017): 215.713

Inversión per cápita (13.439.712.000 / 215.713) —> 62.404 €

Naturalmente, en esa cantidad está incluido sueldo y también los recursos materiales de todo tipo, precisados para el desarrollo de la actividad.

El salario promedio de un investigador/a en España es de 1.585 € por mes. (https://es.indeed.com/career/investigador/salaries). No se aclara si se trata de salario bruto o neto.

En cualquier caso: 1.585 X 14 pagas —-> 22.190 € anuales por investigador

Como es lógico deducir, todos aquellos investigadores que estén obligados a tributar lo harán religiosamente, puesto que la empresa les descontará la cantidad de sus nóminas, en el porcentaje que les corresponda.

Conclusiones que se pueden extraer sin estrujarse mucho el cerebro:

  • Para ser investigador se requiere un considerable número de años de estudios, capacitación, especialización y sacrificio

  • El beneficio social que producen los investigadores es altamente considerable

  • El sueldo medio de un investigador es absolutamente ridículo

  • Los investigadores satisfacen los impuestos que les corresponden

Resulta más que evidente que los niños y los jóvenes, en su gran mayoría, por desgracia, jamás considerarán un referente a nadie que forme parte de esa legión anónima, que se deja las pestañas para conseguir que se pueda vivir mejor, contribuyendo a un mejor desarrollo sanitario, tecnológico y, en resumen, social.

¿Hacia dónde mirarán los niños? Esta claro, ¿no?

Algún influtuber habrá en la viña del señor que merezca la pena, pero, por desgracia, la mayoría de los que más se hacen notar no la merecen en absoluto, especialmente, los que dedican vídeos ostentosos a enseñarnos lo que han conseguido, gracias a la pasta gansa obtenida por su dedicación al mundo de la comunicación, amparada por las grandes empresas, que dicen a través de ellos, cómo, dónde, cuándo  y lo que se debe pensar de forma obligatoria.

Hace más o menos un mes, uno de los influtubers más importantes del mundillo nacional, muy pagado de sí mismo, demonizó los impuestos que había satisfecho hasta el momento, anunció que no estaba dispuesto a seguir cumpliendo con sus obligaciones tributarias, proclamó que estaba siendo perseguido por el fisco y justificó injustificablemente su huida al paraíso fiscal andorrano por semejante causa.

El influtuber en cuestión, apellidado Doblas, única referencia publicitaria a su identidad que va a recibir aquí, estaba indignado por el trato recibido:  “Hacienda me ha tenido en el punto de mira desde el día uno. Siempre han estado intentando putearme, tío. Lo he hecho bien. Lo he hecho todo legal. Aun así, por ser el único tonto que se ha quedado en España me putean a mí, ¿sabes?”

¡Pobrecito! Seguro que llevaba todo el día a un inspector de Hacienda colgado de la chepa. Y eso debe de cansar mucho, la verdad. Al personaje, claro está, le gustaría tener una charla directa con algún responsable del fisco: “Me encantaría poder hablar con alguien y decirle: oye, ¿por qué no llegamos a un acuerdo?”. No sé a qué tipo de acuerdo se referirá, porque por lo visto no lo aclara en su vídeo. Lo que sí aclara en tono jocoso es que cada vez que pisemos una carretera pensemos que la han pagado un colega y él. Claro, muchacho, el resto de los españoles no paga ni un clavo.

El colmo de su mal gusto toca techo cuando en tono pretendida y presuntuosamente gracioso manifiesta: “Imagínate, que el Gobierno de España haga un hospital que se llame el Hospital (Su nombre y apellido). ¡Por los niños! Si hacen eso… no pasa nada, les perdono. Me quedo aquí”. No sé si podremos aguantar tanta magnanimidad. Será difícil.

 

He tratado de informarme sobre los estudios cursados por este personaje. La única referencia que he encontrado es un lacónico estudió Animación y modelado 3d, sin cita de la universidad en la que lo hizo ni si obtuvo la licenciatura o no se trataba de estudios universitarios. Me ha recordado la maravillosa presentación de un autor en un espectáculo de Les Luthiers: “Sobre el autor, dos palabras: Cursó estudios”.

Según la web Social Blade, especializada en medios sociales, pero centrada en YouTube, el influtuber en cuestión gana unos 4,3 millones de euros al año y tiene 38 millones de seguidores.

No es mi intención discutir lo que gana ni si es merecido. Lo que gana bien ganado está porque alguien se lo paga. Eso es indiscutible. Únicamente, a modo de reflexión, descontados los impuestos, sus ingresos son los equivalentes a los de media de más de 90 investigadores nacionales. Sin descontarlos, obviamente, la cifra se elevaría a180.

Si antes llegábamos a unas conclusiones, cuesta poco llegar a estas otras:

  • Para ser influtuber no son necesarios años de estudio, capacitación, especialización y sacrificio

  • El beneficio social que producen los influtubers es, cuanto menos, discutible

  • Los ingresos de muchos de estos influtubers son desorbitados

  • Muchos de lo influtubers quieren pagar sus impuestos en paraísos fiscales y no en los países en los que obtienen los ingresos

Puede que ahora este y otros influtubers se crean los reyes del mambo, chapoteando en su momentáneo éxito, creyéndose intocables e inalcanzables, pero más les valdría poner sus barbas a remojar en la aguas de esta frase latina.

La gloria será mucho más efímera cuanto más dependa de la moda impuesta por una multinacional, que no dudará en cambiarla a su antojo para satisfacer sus propios intereses. Influtubers hoy, mañana juguetes rotos.

Argumentaciones, como las esgrimidas por el huido a Andorra solo reflejan el individualismo y la insolidaridad de sus postulados y de quienes los apoyan, acercándose a una ideología peligrosa, carente de arraigo social y de inspiración totalitarista.

Me gustaría que el paraíso fiscal andorrano acogiese en su seno y nacionalizase no solo a los ricos fugados fiscales, forrados de pasta, sino a los millones de los seguidores que piensen de la misma forma. Así, a lo mejor, ese paraíso fiscal encontraría la horma de su zapato y acabaría consumiéndose en su propio jugo.

Es imposible hacer comprender a quien se cierra en banda y vocifera que el estado le roba porque le hace pagar impuestos. Es imposible hacer entender lo que supone el estado del bienestar, cuando solo interesa el de uno mismo. Por eso, voy a terminar con este vídeo, que se ha hecho viral. Lo único que lamento es que se le vea la cara al dichoso influtuber, pero lo doy por bien empleado.

 

 

Malos tiempos para la ciencia.

 

 

 

 

PIB en ciencia, “influtubers” y fugados fiscales (Primera parte)

Ayer, día 11 de febrero, se celebraba el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia. Dos días antes la agencia de publicidad alicantina Gettingbetter presentaba su campaña #NoMoreMatildas, creada casi un mes atrás.

El objetivo de esa campaña es promover la visibilización del papel de la mujer en la investigación científica.

Esta campaña, ideada por Gettingbetter Creative Studio de Alicante ha contado con la colaboración de la agencia literaria y de comunicación Dos Passos y con Kamestudio y fue presentada en la oficina en Madrid del Parlamento Europeo.

Cabe destacar la intervención en el acto de Juan Morales, uno de los socios fundadores de la agencia, de la que destaco muy especialmente esta afirmación, que comparto plenamente: “Hay quien dice que la publicidad sirve para hacer que la gente quiera cosas. Nosotros siempre hemos pensado que no, que la publicidad sirve para hacer cosas que la gente quiera”.

La presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas, que también participó en el acto, se alegró de “la increíble participación que ha desatado esta campaña, que a pesar de ser feminista, no ha provocado ni un solo mensaje de odio”.

Es cierto que la campaña ha sido mayoritariamente valorada de forma positiva y ampliamente aceptada en medios de comunicación, entidades, organismos y público en general, pero, aunque minoritarias, también ha habido opiniones, que si no son mensajes de odio sí se han escudado en la confrontación, enredándose en sofismas, probablemente malintencionados, para tergiversar el lenguaje y arrimar el ascua a la sardina de los intereses, destinados a la ampliación de suscriptores de un pequeño rinconcito de la nueva biblia universal.

Así lo ha hecho, por ejemplo uno de esos canales, regentado por alguien con un nick, quizá intencionadamente casposo, al que me niego a hacer publicidad directa. Supongo que ya se la harán los 37000 suscriptores con los que cuenta en la actualidad.

Lógicamente, la aspiración del emperador de dicho canal será, digo yo, la de multiplicar el número de súbditos, como si de panes y peces se tratasen, para gozar así de pingües dividendos dinerarios, obtenidos a través de un Patreon (sitio web de micromecenazgo para proyectos creativos(sic)) o del ingreso mondo y lirondo de donaciones en PayPal por parte de sus acólitos (aparte de las migajas que le proporcione la generosidad de la plataforma en la que está instalado su canal).

Como contrapartida, el prohombre preclaro de la comunicación imparte entre sus seguidores charlas de colega adoctrinador, filmadas por una cámara doméstica, permitiendo los comentarios en tiempo real de quienes están recibiendo la lección magistral de turno.

Mediante las lenguas de fuego, que se desprenden de la sabiduría del orador, son iluminados aquellos que moran en la oscuridad y ansían ser conducidos o reconducidos al paraíso de las ideas ajenas y persiguen formar parte de algo tangible o intangible.

Para aposentarse en su pedestal, esta suerte de predicador no ha precisado acreditar estudios. Tampoco ha requerido demostrar formación específica. Si dispone de ambas cosas o de alguna de las dos no he sido capaz hallar su rastro en la red. Claro que la única fuente que parece ocuparse del personaje es Wikipedia. Desde luego, allí, no aparece apartado alguno que mencione su formación o sus estudios.

Ya sé que habrá más de uno que apelará a la formación recibida en la universidad de la vida, aunque, dada la edad del personaje, mucho me temo que aún le falte bastante para obtener el doctorado. Pero, no importa, títulos no le faltan, como el que le adjudicó el diario El Mundo, en 2018: ” El verdugo del feminismo moderno”. Por cierto, en esas fechas el número de sus seguidores se cifraba en cien mil. Por el camino, se ha dejado dos tercios de ellos.

En cualquier caso, con semejante currículum a sus espaldas, como azote del feminismo, no podía dejar pasar la ocasión de meterle el dedo en el ojo a la campaña #NoMoreMatildas. Por eso, ha realizado una comparación de birlibirloque entre las frases : “El talento no tiene género” y “La violencia no tiene género”, mezclando ambas lanas en la misma madeja con tal de desacreditar el feminismo.

Quizá sería conveniente que ese parlanchín se diese un garbeo antes por el diccionario de la RAE para aclarar conceptos y hablar con mayor propiedad. No se tiene razón por el mero hecho de pontificar en televisión y, mucho menos, por hacerlo desde un canal a la sombra de los nuevos paradigmas.

El feminismo es definido en su primera acepción como: “Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”. En su segunda: “Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo”.

El machismo queda definido en su primera acepción como: “Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres”. En su segunda como: “Forma de sexismo caracterizada por la prevalencia del varón”.

El ataque al lenguaje empleado en la concepción y desarrollo de la campaña #NoMoreMatildas, por parte del recolector de suscriptores canalizados, entraría de lleno en el terreno de la boutade (Intervención pretendidamente ingeniosa, destinada por lo común a impresionar).

La gente con algo dentro de la cabeza lo que quiere es la igualdad de oportunidades absoluta entre géneros, no dedicarse a plantar sofismas en jardines regados por opiniones personales que aparecen presentadas como grandilocuentes oráculos.

El auge de la comunicación y, sobre todo, la velocidad con la que la tecnología se ha desplomado sobre ella, ha hecho florecer una serie de conquistadores del mundo futuro, que andan preocupados en el diseño de una nueva escala moral y social de valores, en la que la superficialidad y la inmadurez sean las únicas monedas de cambio permitidas para alcanzar la gloria y la legitimación y justificación de conductas, aunque no sean las debidas ni apropiadas.

Este avance vertiginoso hacia la despersonalización ha provocado un enorme socavón en los principios de la sociedad por donde se ha despeñado la conciencia social colectiva y la solidaridad, permitiendo que en todos los altares se organicen rezos en favor del individualismo.

Han surgido especímenes conquistadores, que avasallan con su poder casi omnímodo, emanado de los medios de comunicación, a los que puede fagocitar en cualquier momento, gracias a los ríos de pasta gansa, que fluyen a su alrededor.

Como tal, el barbarismo no ha colonizado todavía el diccionario de la RAE, aunque es de suponer que no tardará en hacerlo. Por el momento, tenemos que conformarnos con la definición de influenciar y elegir la acepción que más nos cuadre o mejor nos parezca.

Esta: “Dicho de una persona o de una cosa: Ejercer predominio, o fuerza moral” o esta otra: “Contribuir con más o menos eficacia al éxito de un negocio”.

Ramas del mismo árbol, tampoco incluidos en el diccionario, aparecen los youtubers, y los youtuber gamers o quizá deberíamos acuñar un nuevo término que los englobase a todos. Yo propongo influtubers.

De todos ellos y del panorama científico español, hablaré con vuestro permiso en una próxima entrega.

Para acabar esta, os dejo el video promocional de la campaña #NoMoreMatildas.

 

 

CONTINUARÁ . . .

 

Hasta las narices de expertos

Me ratifico en lo escrito en este blog el mes de mayo del año pasado:

Si pegas una patada a una piedra, salen más expertos de debajo de ella que microorganismos necesarios para constituir una carga viral. Eso sí, son mucho más peligrosos que esta. Son los expertos de pacotilla, surgidos de no se sabe dónde, que luego extienden sus tentáculos, plagados de pegajosas ventosas por cualquier red que les dé cobijo“.

Además de quedarse enganchados en las redes lo han hecho también en los diferentes canales de televisión e incluso parece que han entrado en nómina de alguno de ellos.

Los más peligrosos de todos son los que ostentan algún título académico, del que se precian o exhiben, creyendo que por esa razón ya tienen los méritos requeridos para ser elevados a los altares en los que deben ser venerados los “expertos”.

Por si fuera poco, algunos de ellos son metidos con calzador en el santoral por determinados medios de comunicación, que airean sus opiniones, elevándolas a la categoría de palabra de Dios.

Así ocurrió, por ejemplo con las declaraciones del doctor Cavadas, respecto a la utilidad de las vacunas: “se necesitarán entre dos y cuatro años para una vacuna útil, eficaz y segura”, que fueron aireadas de forma más que sensacionalista por diferentes medios y que fueron contestadas por el doctor Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología.

“Cavadas es un cirujano magnífico, pero en vacunas no está tan curtido”

Por decirlo en términos comprensibles, no es lo mismo ser campeón olímpico de los cien metros lisos que de los 50 km marcha. Para conseguir ambos objetivos hay que ser atleta, por supuesto, pero se trata de dos disciplinas que nada tienen que ver la una con la otra, sustentadas por entrenamientos completamente diferentes y por técnica y conocimientos adquiridos distintos también.

Naturalmente, el doctor Cavadas tiene todo el derecho del mundo, en virtud de la sacrosanta libertad de expresión, de manifestar aquello que crea conveniente. El verdadero problema lo tienen algunos medios de comunicación, que confunden la velocidad con el tocino y pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino, haciendo pasar esa y otras opiniones del mismo corte por dogmas de fe irrefutables.

El prestigioso cirujano da su opinión y nada más que eso, aunque quizá debería cuidar sus palabras, sobre todo en un tema tan candente y que tantas sensibilidades despierta. Según mi criterio, el prestigio debe llevar consigo la transmisión de mensajes de sensatez y tranquilidad, alejados del alarmismo, pero cada uno es libre de opinar lo que quiera.

“Vacuna del Covid: el ‘truco’ que permite ir más rápido sin perder seguridad”

En otro orden de cosas y opiniones, me han llamado la atención las declaraciones del doctor Carballo, tertuliano habitual de la Sexta Noche, desde hace diez meses, en un programa de Telecinco.

“El doctor Carballo estalla contra Fernando Simón y la gestión covid: “Finales de enero va a ser crítico”

Por decir algo, resulta curioso el estallido contra Fernando Simón del ahora mediático galeno, visitador de platós televisivos, precisamente en un programa de Ana Rosa Quintana, que se ha distinguido por numerosos ataques al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.

Es evidente que podían e incluso debían haberse tomado medidas más restrictivas en España, pero me parece algo insidiosas las sugerencias insinuadas o pontificadas en su intervención televisiva, porque parecen indicar que la situación en España es y va a ser peor que en el resto de países de nuestro entorno, sgeún se deduce de su afirmación: “… que para eso están los dirigentes, para imponer normas como en otros países se han impuesto”.

Eso parece dar a entender que, debido a esas medidas, la situación en Europa está más controlada que en nuestro país.

Según los datos la Johns Hopkins University, a día 13 de enero, cuando ya pueden ser visibles los efectos de la Navidad y el Fin de año, se han notificado los siguientes casos en estos países:

INCIDENCIA A 13 DE ENERO 2021 A LAS 9,20 A.M.

                                                 CASOS                      INCIDENCIA/100.000 habitantes

ALEMANIA                          1.968.326                                2.366

BÉLGICA                               667.322                                   5.777

ESPAÑA                                2.137.220                                 4.515

FRANCIA                              2.864.360                                 4.268

HOLANDA                             895.543                                  5.144

ITALIA                                  2.303.263                                3.823

PORTUGAL                           496.552                                  4.822

SUECIA                                  506.866                                  4.951

R. UNIDO                              3.173.296                                4.734

USA                                     22.846.808                                6.868

CANADÁ                               670.072                                  1.764

BRASIL                                 8.195.637                               3.833

Se puede apreciar que 6 de estos países tendrían mayor incidencia que España y 5 menor.

Para hablar en términos más precisos, echemos una ojeada a estas gráficas. La primera hace referencia a número de casos registrados en junio de 2020 en estos países:

En esos momentos, solo 3 países tenían más incidencia que España.

Esta siguiente gráfica recoge una comparativa en cuanto a la incidencia en esas dos fechas.

Esta gráfica recoge el crecimiento de la incidencia desde junio hasta la fecha.

En todos los países se ha multiplicado la incidencia. Como se puede apreciar, la media es que se ha multiplicado por 11,55. En España, lo ha hecho por 8,8. Únicamente en Canadá, lo ha hecho por un número inferior (6,8). En el resto, lo ha hecho por un número superior al nuestro.

A día 13 de enero la incidencia acumulada a 14 días es la siguiente:


Es evidente que la situación no es buena y es susceptible de empeorar. Puedo coincidir con el doctor Carballo en que se requiere la adopción de medidas más serias para evitar que los casos se desparramen y acaben colapsando el sistema sanitario. Como a él, tampoco me gusta que se eche la culpa de la situación a los ciudadanos, tachando la actitud general de irresponsable, pero lo cierto es que hay un déficit de neuronas muy importante en un amplio sector de la población que sigue creyendo que esto de la pandemia es un cuento o que no va con ellos.

Todos hemos visto a través de la televisión imágenes lamentables de comportamientos descerebrados. Solo han sido la punta del iceberg. Ha habido muchos más.

Desgraciadamente, a una gran parte de la población le falta más de un hervor para que no se crea el bulo de que la nevada de tres pares de cojones que ha caído es de plástico.

Ellos son los que necesitan mensajes claros y sensatos y no los señorones que mandan en la cadena de Ana Rosa Quintana, que solo quieren escuchar lo mal que lo está haciendo el gobierno, cuando la situación general es muy similar.

Creo que el dardo crítico a la administración consiste en la exigencia de que vacune de forma masiva en el menor tiempo posible.

Esperemos que así sea.

¡Feliz año nuevo!

Al borde de finalizar este año pandémico, en el que deberíamos olvidar muchas cosas y situaciones y, al mismo tiempo, recordar otras para que no sean borradas de la memoria de un plumazo para siempre, quiero despedirlo con este poema que ofrezco a todo aquel que lo sienta suyo, aunque solo sea en una pequeña parte.

Ahí va para todos vosotros:

 Insurgente, la vida en el pasado, 
 flotando alrededor como la espuma,
 mantiene intacto el tiempo en el presente
 y perpetúa su eco en el futuro.

 Perseguimos la estela de los sueños
 cuando fuimos guerreros inmortales
 y tuvimos el tiempo en nuestras manos,
 empuñando con fuerza la mañana.

 Dejamos en las luces de la tarde,
 sin embargo, olvidada la armadura,
 transformados entonces en mortales.

 Logramos restañar nuestras heridas
 y coronar la cumbre de la noche
 como niños, desnudos y felices.

Eso es lo que os deseo.

¡Feliz año nuevo!

Feliz Navidad

Después de un largo período de silencio por motivos personales, relacionados más que nada con saturación, vuelvo a entrar en el blog para desear feliz navidad a todos aquellos que lo han seguido en algún momento, desde su creación, hace ya más de diez años.

Que esta navidad pandémica sea la última en la que tengamos que estar aislados

Mis mejores deseos para todos.

Espero reencontrarme con todos vosotros a partir de la llegada de los Magos de Oriente.

Lo dicho: ¡Feliz Navidad!

Cacerolas y tricornios

 

 

Cuando yo era pequeño, hace ya una considerable pila de años, cualquiera que pasara por la calle, si era mayor que tú en edad, dignidad o gobierno, se creía facultado para llamarte la atención, corregirte, increparte o, simplemente, molestarte por molestar. Los que sean un poco más mayores o un poco más jóvenes que yo, sabrán perfectamente a lo que me estoy refiriendo.

Cuando eras un niño, casi todo el mundo era mayor que tú, así que lo tenías bastante crudo. Eras el último mono y, por tanto, el paño de lágrimas, en el que los mayores enjugaban su represión y sus frustraciones, que eran muchas y de diversa índole.

No olvidemos que, por entonces, sí estábamos metidos hasta las trancas en una dictadura, pero en una de verdad, tiranizada por un señor bajito, calvo y con bigote, que, además de imprimir su jeta en las monedas y en los sellos, solo permitía en sus dominios lo que se le pasaba por la botonera, o sea, casi nada, y exclusivamente a los que él designaba con su dedo o con su brazo alzado, cara al sol.

 

 

La gente, quieras que no, andaba bastante amargada y hacía pagar el pato a quien consideraba inferior, enfangándose en la quintaesencia de la dictadura.

Al final de mi infancia, cuando tenía nueve o diez años, hicieron su aparición los amigos de mi padre, retratados de la siguiente manera, en mi última novela, La guerra posterior, aún pendiente de intento de publicación:

“Los amigos de mi padre eran un producto, que los talleres del Régimen se habían encargado de elaborar, un producto manufacturado, pero realizado en serie, con escasas diferencias entre los modelos. Todos llevaban, aproximadamente, el mismo sello de fábrica.

Eran los herederos de los veinticinco años de la paz fraudulenta, que habían vendido los mercaderes y los oligarcas. Eran los defensores de la opinión única y de los valores tradicionales, que estaban obligados a inculcar y transmitir, vigilando su cumplimiento.

Igual que le ocurría a la dictadura, que los había originado, estaban aquejados de un complejo de inferioridad, que les autolimitaba el entendimiento”.

Andarían por los cuarenta tacos, soñando con la consolidación de su posición social y con el triunfo, cuyo merecimiento estaba fuera de toda duda y anhelado desde las primeras épocas de privaciones.

 

 

Se les llenaba la boca, cuando nos apuntaban con sus dedos índices, blandiendo la amenaza de la guerra que tendríamos que pasar para enterarnos de lo que valía un peine. No paraban de afirmar que, a los españoles, nos hacía falta mano dura, que no había otra forma de llevarnos al redil.

Le daban la espalda a la cultura, porque no tenían tiempo para perderlo en tonterías. Matriculaban a sus hijos en los más prestigiosos colegios, pero abjuraban de la universidad, nido de vagos, donde los subversivos y los enanos infiltrados malvaban a los jóvenes, poniendo en peligro la paz, que tantos desvelos le había costado al caudillo por la gracia de Dios.

 

 

Se hacían cruces y se rasgaban las vestiduras ante la invasión extranjera, los Beatles y los melenudos, pero tenían sueños eróticos con Brigitte Bardot, Sarita Montiel y los trozos de carne, que dejaban al aire los bikinis y las minifaldas.

Apolíticos confesos de neuronas sin sinapsis y sentimientos ocultos, nunca fueron capaces de abrir los ojos a la realidad. Vivían en un mundo ficticio, instalados en la comodidad y en la ignorancia.

En los últimos años de la dictadura flaquearon. Al fin y al cabo, no eran de piedra. Se dejaron parte de su adhesión inquebrantable en el camino, por aquello de la modernidad y de que lo verde empezaba en los Pirineos. Sin embargo, cuando el adorador del brazo incorrupto de Santa Teresa estiró la pata, abrazaron la fe de Fraga, desde que proclamase que la calle era suya.

 

 

Algunos, los menos, eligieron a Blas Piñar para formar con él y junto a Dios la mayoría, que se otorgaba Fuerza Nueva, contando con la inestimable colaboración de semejante influencia divina.

Los amigos de mi padre desaparecieron hace ya algún tiempo, amortajados con el color sepia de las fotografías apolilladas y carpetovetónicas. Pero, mira tú por dónde, a estas alturas, después de tanto tiempo, se han reencarnado, al grito de “en pie, camaradas”, espoleados por los sones de un cuplé legionario y por proclamas cerriles y beligerantes. Han resucitado, respondiendo a la convocatoria de una güija, tan rancia como el aceite de ricino.

Ahora, aporrean cacerolas, como si no tuvieran nada mejor que hacer o no supieran hacer otra cosa, como si hubiesen renacido para eso.

 

 

Resurgidos de las oscuras catacumbas, aspiran a implantar el ruido en lugar del juicio, que jamás poseyeron. Se enfurruñan, como antaño, pavoneándose de su absoluta e innata carencia de sentido común. Muestran sus fauces soliviantadas, que no pueden ocultar las mascarillas y, a través de ellas, expulsan soflamas guerreras, convertidas en gotículas del tamaño del peñón de Gibraltar, unas, grandes y libres, por supuesto.

 

 

 

Han vuelto, descargando su rabia contra las cacerolas, sacándoles brillo con su fanatismo, su intolerancia y su intransigencia, usurpando la bandera de todos los españoles para apropiarse de ella. Solo ellos pueden llevarla enrollada alrededor, convertidos en los nuevos cruzados, protectores de Tierra Santa.

 

 

Furibundos profetas del odio y de la confrontación, no dudarían en pasear a hombros reproducciones de la momia de la dictadura sanguinaria y opresiva, que tiranizó las calles y los sentimientos de la nación, durante treinta y tantos largos años. Llenarían sus bocas de jaculatorias para glorificar el estado ultranacionalista, católico integrista, autoritario y corporativo, con el que aquel tiparraco, que aún veneran los nostálgicos descerebrados, castigó a todos los pueblos de España.

 

 

 

Los amigos de mi padre, cuando eran de carne y hueso, no lograron joderme la infancia ni la juventud, pese a sus reiteradas e histéricas intentonas. Ahora, convertidos en patéticos zombis de cartón piedra, tampoco conseguirán joderme la vejez, por mucho que insistan desde la sima de su incultura.

Siempre podré cantarles aquello de “¿Qué te quieres apostar a que tengo yo una cosa, que no tiene Putifar?

La nueva proliferación de los amigos de mi padre no es, sin embargo, lo peor que ha ocurrido en el panorama nacional.

 

 

Si poca importancia tienen su mucho ruido y pocas nueces, no ocurre igual con el escándalo, provocado por la agitación de tricornios en el seno de la policía judicial, capaz de corromper, tergiversar y manipular una investigación, mediante la presentación a la autoridad judicial de un informe, que, como poco, se antoja malintencionado, por emplear un término eufemístico y suave, que, francamente, no tiene ninguna gracia.

 

 

Todavía tiene menos gracia que representantes de partidos democráticos, que deberían demostrar que son servidores públicos, no estén preocupados por la actuación de los fabricantes del informe en cuestión. La gravedad de semejante acción supone una flagrante desprotección para el ciudadano de a pie, puesto que deja al descubierto la forma en la que se pueden confeccionar informes determinantes. La investigación carece de importancia. Únicamente importa la opinión del que realiza el informe, lo que deja al investigado en manos del capricho o de las tendencias políticas del informador.

 Un político que se precie tendría que pedir inmediatas explicaciones a la cúpula de la Guardia Civil, por un comportamiento que se antoja profundamente antidemocrático y debería exigir al gobierno, no tanto la clarificación de un determinado cese, que también, sino las oportunas explicaciones para el esclarecimiento de comportamientos, que pudieran ser calificados de sectarios.

 

 

En lugar de ello, el otrora campeón mundial de escupitajo de hueso de aceituna parece que no puede abandonar esa fea costumbre, la de escupir, digo, y solo se preocupa del cese del mandamás de la Guardia Civil y no de la indefensión en la que queda el ciudadano por la impunidad de quien confecciona informes de semejante guisa.

 

 

Visto el comportamiento reiterado que ha mantenido este personaje, durante todo el estado de alarma, no resulta de extrañar que siga alejado de la dignidad que se le debe suponer a un servidor público y continúe chapoteando en el fango de oscuros y cicateros intereses partidistas.

No le ha ido a la zaga la aristócrata de la triple nacionalidad, Caye, para los amigos, que no tiene culpa de los pecados ni del noble linaje de su papi, ¡faltaría más!

 

 

Haciendo uso de la fetidez de su diarrea verbal, ha esparcido sus excrementos, una vez más, llamando terrorista al padre del vicepresidente de gobierno, por aquello de insultar por insultar o mentir por mentir, para que el ventilador siga moviendo la mierda y oculte la proverbial carencia de sustancia de su discurso. Además, lo ha hecho con impunidad, utilizando como escudo la tribuna de oradores del Congreso. No se aleja así de la dignidad, se distancia años luz.

No digo yo que el FRAP, organización a la que, por lo visto, dijo Pablo Iglesias que perteneció su padre, no fuera catalogada de terrorista, sobre todos por papases como los de la protegida del emperador Aznar, pero no habría estado de más que hubiese recordado que el FRAP se disolvió en 1978, con la implantación de la democracia.

 

 

Claro que, como resulta que la muchacha no es de aquí, probablemente, no conocerá nuestra historia, por mucho que haya abrazado nuestra nacionalidad. Por eso, quizá tampoco sabrá que Rafael Blasco, ahora defenestrado y condenado, pero antes mandamás del PP valenciano, con el beneplácito de Zaplana, Camps y la aquiescencia de Aznar, formó parte, según se dice, de la cúpula del FRAP. ¡Hay que ver qué cosas!

Después de este inciso, quiero volver a centrarme en la importancia que tiene el turbio informe de la Guardia Civil, ya que su confección y presentación ha sido la causa de la imputación del delegado de gobierno en Madrid.

 

 

Se necesita tener mucho cuajo para presentar un informe de esas características, en el que queda patente el peso de opiniones personales en lugar del reflejo de hechos demostrados, convirtiéndose la manipulación en el único testimonio verdadero; pero lo más triste de todo es que se necesita una ínfima talla política para no denunciarlo sin ambages. El político que no lo hace no merece la confianza de los votantes. No se defiende a las instituciones, ocultando los actos deshonrosos o los atropellos que estas pudieran cometer, sobre todo, cuando representan un peligro para los propios ciudadanos.

 

 

Ya que los partidos políticos han optado por el canibalismo carroñero y no se han mostrado capaces ni dispuestos a proteger nuestros derechos, sería deseable que la juez, encargada de esta instrucción, actuase con la misma diligencia y rapidez, mostrada en la imputación al delegado de gobierno, poniendo a buen recaudo a los responsables del falaz informe.  

Desde mi punto de vista, sería una actuación inexcusable, mucho más adecuada que la vana pretensión de solicitar a un forense la demanda de una certificación absolutamente imposible de sostener, bajo los principios de la buena práctica médica.

Malos tiempos para la lírica, si no se depuran responsabilidades.

 

Expertos de pacotilla y políticos oportunistas

AL FINAL DE ESTE POST, ÚLTIMA ENTREGA DE IMPRESCINDIBLES CON LOS 10 ÚLTIMOS WESTERNS DE LA SELECCIÓN.

 

 

Expertos de pacotilla y políticos oportunistas

 

Si pegas una patada a una piedra, salen más expertos de debajo de ella que microorganismos necesarios para constituir una carga viral. Eso sí, son mucho más peligrosos que esta. Son los expertos de pacotilla, surgidos de no se sabe dónde, que luego extienden sus tentáculos, plagados de pegajosas ventosas por cualquier red que les dé cobijo.

 

 

Nombrados doctores honoris causa por universidades, que fabrican títulos de posgrado o másteres del universo, como churros enroscados, sin necesidad de asistencia presencial, se vanaglorian de su sabiduría extrema o extremista, rebosante de absoluta falta de rigor. La categoría científica, por supuesto, ni les tocó en el reparto ni rozó una sola de sus neuronas siquiera.

 

 

La mayoría de ellos ha infestado Twiter o Youtube, como parásitos platelmintos, con voz o graznido, deslizándose por vericuetos malolientes; otros satanizan desde los medios de comunicación, en televisiones de baja estofa o emisoras de radio pretendidamente independientes, orgullosos de haber encontrado el púlpito, para escupir arengas malintencionadas y reflexiones manipuladoras; todos se aprovechan de las circunstancias para ganar sus migajas de gloria, aunque sea a costa de nadar en la inmundicia.

Son inmunes al hedor.

Sic transit gloria mundi.

 

 

Su proliferación ha colocado altavoces en las cloacas, su hábitat natural. Desde allí, tratan de castigar nuestros cerebros, día tras día, de forma machacona y persistente, pontificando y señalando con el dedo, profetizando y enfatizando sus verdades, plagadas a menudo de mentiras.

Gracias a ellos, lo que fueran sólidos principios, mantenidos como verdades inmutables, un día, quedan convertidos en papel mojado, a la caída de la tarde,  arrojados por la noche a la basura de las nuevas profecías, más catastróficas, según se enuncian, bajo el amparo de raquíticos estudios, que analizan apenas docenas de casos, pero que son convenientemente amplificados por el ruido del eco mediático, del sonsonete continuo de televisiones, cegadas por los titulares, impresos a cuatro columnas, y de las voces sísmicas, que sustituyen a las trompetas del Apocalipsis.

 

 

 

 No se es nadie, si no se alza la voz tertuliana o no se tiene un canal de YouTube, desde donde, por ejemplo, se pueda escupir a diestro y siniestro, haciendo gala de una nula deontología profesional, como es el caso de ese médico, que no se sabe de dónde coño saca tanto tiempo con la emergencia sanitaria que le ha caído encima al colectivo, para insultar y faltarle el respeto a sus propios compañeros.

Si Ricardo III daba su reino por un caballo, este otro personaje lo daría porque le riésemos las gracias, pero maldita la que tiene. Simplemente, es un miembro más de las legiones de listos y listillos, que han desempolvado su título CEAC, a distancia, en Epidemiología, Estadística o Matemáticas, para hacernos comulgar con ruedas de molinos, desdiciéndose o contradiciéndose, según la conveniencia del instante.

 

 

El que no corre, vuela en este totum revolutum, con tal de conseguir sus minutos o segundos de gloria, a costa pisarles los callos a los otros, ante la incrédula credulidad de los demás.

Todo sea por la libertad de expresión. Claro que, para que esta fuese libre, indispensablemente debería expresarse de forma correcta. Pero es inútil pedirle peras al olmo. De sensatez, por tanto, ni hablamos.

 

 

Si esto está ocurriendo con estos falsos profetas, no es distinto lo que sucede con los afamados especialistas, que, lejos de ponerse de acuerdo, acaban tirándose los trastos a la cabeza y manteniendo teorías tan dispares como la noche y el día, alimentando el fuego de la confusión.

En medio del escenario, se han quedado aislados los atónitos y acojonados ciudadanos, que no saben a qué carta quedarse ni si tirar por la calle de en medio. Empujada por la vorágine, la mayoría opta por una catatonia, inducida por el maremágnum al que se ve precipitada.

Creo que expertos y seudoexpertos deberían tomar ejemplo del hermano Warren Sánchez, retratado por Les Luthiers, cuando, preguntado sobre el sentido de la vida, respondía con tres palabras: “Yo qué sé”. Por humildad, como resaltaba el genial y tristemente recién desaparecido Marcos Mundstock.

 

 

Si el espectáculo al que hemos asistido a diario, aplastados bajo un aluvión de opiniones (solo opiniones la mayoría de las veces, no lo olvidemos), ha sido bochornoso, peor ha sido la bajeza carroñera de algunos que forman parte de la nómina política, sostenida por nuestros impuestos.

 

Un considerable número de políticos de tres al cuarto ha mentido con impunidad y descaro, parapetándose tras las gruesas cortinas polvorientas de las redes sociales, desde una confortabilidad, que les ha hecho creerse a salvo. Pero no lo estaban.

Su falta de respeto hacia la inteligencia de los ciudadanos ha sido intolerable. Por fortuna, a más de uno, el viento de la verdad les ha levantado las faldas escocesas y los ha dejado con las vergüenzas al aire.

 

 

La cochambre ideológica e intelectual de Vox no merece más comentario que la repulsa y la condena de quienes posean dos dedos de frente para rechazar la machacona institucionalización del odio, que la ranciedad de ese partido pretende imponer entre los españoles.

 

 

Supongo que serán los tribunales quienes valoren en justa medida los exabruptos trogloditas y ciertas actitudes alegremente acusatorias, ya que, del silencio de los socios de Vox en alcaldías y gobiernos autonómicos, donde comparten mesa y mantel, solo parece deducirse la connivencia más absoluta.

Del PP, cabría haberse esperado otra actitud y otro tipo de actuaciones. Sin embargo, Casado parece un actor secundario, histriónico, al que le hacen repetir la escena, una y otra vez, sin que el director sea capaz de dar con la tecla ni pueda elegir la toma buena. Al final, lo dan por imposible.

 

 

Lo malo es que utiliza esa dramática expresión de estreñimiento para enarbolar la bandera en defensa de los muertos. ¡Hay que tener cuajo!

Su postura es inaceptable y demuestra la solidez de sus principios farisaicos, que no fueron capaces de reconocer que gran parte de la situación que ha vivido la comunidad de Madrid ha sido responsabilidad de su partido, con la aplicación sistemática de mil y un recortes en la sanidad pública madrileña.

¡A otro perro con ese hueso, señor actor secundario! Con los muertos no se juega, sobre todo, cuando compañeros de partido siguen sin aprender de errores pasados y pretenden seguir perpetuándolos.

Todavía sin enfriarse los cuerpos de los cadáveres, que han utilizado como armas arrojadizas, insisten en el mantenimiento de las políticas y actitudes, que han provocado la situación que estamos viviendo:

“Ayuso despide a sanitarios masivamente y antes de concluir sus contratos” (24 abril)

El Gobierno de Murcia aprueba los presupuestos regionales con “recortes de 57 millones en sanidad” (22 abril)

 

Otro que ha pretendido esconder la responsabilidad funeraria, bajo el tablero del Risk, ha sido Javier Maroto.

 

 

En la Sexta Noche, el pasado 25 de abril, convertido en estilete estridente del Partido Popular tuvo la desfachatez de lanzar la siguiente pregunta:

 “El responsable de las políticas sociales es Pablo Iglesias. Él, que tanto presume y tantas ruedas de prensa da, ¿qué responsabilidad tiene como responsable de todas las residencias de ancianos en toda esta crisis?” (sería conveniente que aprendiese a manejar el lenguaje y evitase tanta repetición molesta).

No merecería la pena contestarla, de no ser por la ignorancia malintencionada y manipuladora del senador, empadronado en Segovia, para poder continuar agarrado a la ubre, tras el revolcón sufrido en su provincia.

Únicamente el 25% de las residencias españolas es de gestión pública. El 75% restante es de gestión privada o concertada.

Hasta el 14 de marzo, las competencias y responsabilidades en esta materia dependían de las respectivas comunidades autónomas. Por lo tanto, las pertinentes y obligatorias inspecciones, también. Igualmente, la dotación de recursos sanitarios.

La connivencia con los fondos buitres no ha sido cosa del gobierno, sino de algunos correligionarios del furibundo entrevistado.

 

Residencias de mayores: un negocio en cuestión que factura 4.500 millones

 

Sus graznidos pretendían exonerar de culpas a los verdaderos responsables para hacerlas recaer en el gobierno, que recibió los centros no precisamente en perfecto estado de revista.

La talla política del señor Maroto no alcanza ni la categoría de liliputiense.

Cuando se presente otra crisis sanitaria, o sin haberse solucionado aún esta, habrá quienes seguirán negando la mayor y sus responsabilidades; tratarán de distorsionar la realidad desde cualquier púlpito, para culpabilizar al gobierno, si no es afín a sus aviesos intereses.

Se seguirán comportando rozando la inmoralidad, poniendo en peligro las vidas de los ciudadanos.

Eso sí, sacarán pecho, poniéndose los primeros en la fila, para aplaudir a los sanitarios, a esos que asfixiaron con sus políticas sistemáticas de recortes.

La hipocresía parece haberse convertido en una moneda de cambio política.

 

 

 

 

 

WESTERNS

 

Con esta entrega, finaliza Imprescindibles, ese proyecto que comenzó hace poquito más de dos años. Ha sido un  placer compartir estas películas con vosotros.

21.- MAYOR DUNDEE (Sam Peckinpah, 1964)

 

TÍTULO ORIGINAL: Major Dundee

 

 

SINOPSIS

Guerra de Secesión (1861-1865). El Fuerte Benlin, en Nuevo México, sufre un nuevo ataque de la banda de Sierra Charriba, un apache rebelde que, después de sus incursiones, se refugia en México. Esta vez se lleva como rehenes a tres niños. El Mayor Dundee (Charlton Heston), desobedeciendo las órdenes de sus superiores, recluta delincuentes, negros y prisioneros confederados para perseguir a los indios y rescatar a los niños; pero en México se interponen en su camino tropas francesas. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Gran film de Peckinpah que, pese a la implacable intervención de la productora, dejó su sello en esta película oscura y violenta. Sensacional secuencia de la batalla en el río.

 CALIFICACIÓN: 4

 

22.- LOS PROFESIONALES (Richard Brooks, 1966)

 

TÍTULO ORIGINAL: The Professionals

 

 

SINOPSIS

Un poderoso hacendado tejano contrata a cuatro mercenarios, especialistas en misiones peligrosas, para que rescaten a su mujer, que ha sido secuestrada por Jesús Raza, cabecilla de una banda de revolucionarios mejicanos. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Western de tono crepuscular, narrado con el vigor y la contundencia propios de su director. Mercenarios que respetan el honor que le falta a quien los contrata. No es lo mismo serlo de nacimiento que hacerse un hijo de puta a sí mismo.

CALIFICACIÓN: 4

 

23.- GRUPO SALVAJE (Sam Peckinpah, 1969)

 

TÍTULO ORIGINAL: The Wild Bunch

 

 

SINOPSIS

Un grupo de veteranos atracadores de bancos que viven al margen de la ley y que actúan en la frontera entre los Estados Unidos y México, se ven acorralados a la vez por unos cazadores de recompensas y por el ejército mexicano. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

La obra maestra de Peckinpah y uno de los films con mayor influencia posterior. Consolidación de una forma de narrar, en una historia muy atractiva, en la que se difuminan honor, amistad y fatalismo. Espléndida.

 

CALIFICACIÓN: 5

 

24.- LA BALADA DE CABLE HOGUE (Sam Peckinpah, 1970)

 

TÍTULO ORIGINAL: The Ballad of Cable Hogue

 

SINOPSIS

El explorador Cable Hogue es abandonado en medio del desierto por sus crueles compañeros Taggart y Bowen, que le arrebatan la montura, el rifle y las provisiones. Después de caminar bajo un sol implacable durante cuatro días, cuando ya está al borde del colapso, nota que sus botas están húmedas… (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Elegía a los tiempos pasados, que siempre acaban indefectiblemente aplastados por los nuevos. Historia maravillosa, dotada de un enorme lirismo.

 

CALIFICACIÓN: 4’5

 

25.- EL DÍA DE LOS TRAMPOSOS (Joseph L. Makienwicz, 1970)

 

TÍTULO ORIGINAL: There Was a Crooked Man

 

 

SINOPSIS

Año 1883. Un grupo de condenados ingresa en la prisión federal de Arizona. Entre ellos está Paris Pitman (Kirk Douglas), un hombre que ha enterrado un botín de medio millón de dólares en el desierto y vive con la obsesión de fugarse para recuperarlos. Con este fin trata de convencer a varios presos para que lo secunden y, al mismo tiempo, intenta ganarse la confianza del nuevo alcaide (Henry Fonda). (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Reflexión ácida y aguda sobre la frontera de la moralidad. Dirección impecable. Espléndida interpretación de Kirk Douglas.

CALIFICACIÓN: 4

 

26.- CORAJE, SUDOR Y PÓLVORA (Dirk Richards, 1972)

 

TÍTULO ORIGINAL: The Culpepper Cattle Co.

 

 

SINOPSIS

Un joven agricultor que siempre ha deseado ser vaquero es contratado por un ganadero para conducir ganado durante un largo viaje. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Western crepuscular y amargo, que observa, a través de una magnífica fotografía, el descenso hacia la tragedia, sujeta al código del honor.

CALIFICACIÓN: 4

 

27.- PAT GARRET Y BILLY EL NIÑO (Sam Peckinpah, 1973)

 

TÍTULO ORIGINAL: Pat Garrett and Billy The Kid

 

SINOPSIS

William Bonney era conocido por todos como “Billy el Niño”. Estando encarcelado en Lincoln, después de ser condenado a morir en la horca, llega a sus manos un colt 44, con el que intimida a los guardianes y consigue huir a México. El sheriff Pat Garrett, que en otros tiempos cabalgó junto a él, será el encargado de darle caza. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Excelente film de Peckinpah. Amistad, traición y leyenda en medio de unos tiempos que están están cambiando, aunque algunas personas no lo hagan.  Pesimista y romántica, contiene algunas secuencias memorables.

CALIFICACIÓN: 4

 

28.- LA PUERTA DEL CIELO (Michael Cimino, 1980)

 

TÍTULO ORIGINAL: Heaven’s Gate

 

 

SINOPSIS

En el verano de 1870, Averill e Irvine terminan sus estudios en la Universidad de Harvard. Veinte años después, viven en circunstancias muy distintas. Averill, más serio y visiblemente más viejo, se ha convertido en un “marshall” federal. Por su parte, Irvine, destruido y arruinado por la bebida, pero todavía en su sano juicio, es miembro de la asociación Stock Growers Agricultores, que está involucrada en un conflicto. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Hermosísima epopeya, narrada con gran sentido del lirismo y envuelta en una fotografía maravillosa. Lástima que fuese un rotundo fracaso, porque es una película muy bella.

CALIFICACIÓN: 4

 

29.- EL JINETE PÁLIDO (Clint Eastwood, 1985)

 

TÍTULO ORIGINAL: Pale Rider

 

 

SINOPSIS

Un grupo de colonos buscadores de oro se establece en un lugar de California, pero sufren el acoso de los hombres de Lahood, el propietario del resto de las explotaciones mineras. Pero un día al poblado llega un misterioso y frío predicador (Clint Eastwood) que se pone de parte de los colonos, y comienza a enfrentarse al temido cacique local. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Visión sombría de Raíces profundas, en la que, además del conflicto entre colonos y terrateniente, planea una oscura venganza. Excelente fotografía y notable puesta en escena de Eastwood. Un gran film.

CALIFICACIÓN: 4

 

30.- SIN PERDÓN (Clint Eastwood, 1992)

 

TÍTULO ORIGINAL: Unforgiven

 

 

SINOPSIS

William Munny (Clint Eastwood) es un pistolero retirado, viudo y padre de familia, que tiene dificultades económicas para sacar adelante a sus hijos. Su única salida es hacer un último trabajo. En compañía de un viejo colega (Morgan Freeman) y de un joven inexperto (Jaimz Woolvett), Munny tendrá que matar a dos hombres que cortaron la cara a una prostituta. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Una rotunda obra maestra, que combina un guion maduro y sugerente con una interpretación majestuosa y una dirección exquisita, solo al alcance de los grandes maestros del cine. Un auténtico lujo.

 

CALIFICACIÓN: 5

 

FIN DE IMPRESCINDIBLES

Una fábula canalla

AL FINAL DE ESTE POST, CONTINUACIÓN DE IMPRESCINDIBLES CON LA SEGUNDA ENTREGA DE WESTERNS.

 

Una fábula canalla

 

Me temo que el resultado final de este gran baile, al que los sufridos y acobardados ciudadanos hemos sido obligados a asistir, desprovistos de nuestras mejores galas, por cierto, será una gran recesión mundial, la que convenga a la cohorte de especuladores, esa que ya estaba aguardando un tiempo en la recámara.

 

Esa futura situación, como ha ocurrido en todas las ocasiones en las que se ha producido con anterioridad, que ya han sido unas cuantas, favorecerá a los mismos de siempre. No hace falta señalarlos con el dedo. Son los que empujan y pisotean a diestro y siniestro para ocupar un lugar de privilegio en la fotografía.

 

 

Lo malo es que, en Europa, el enriquecimiento pandémico de corporaciones, multiempresas, sociedades ocultas, intenciones secretas y entidades bancarias usureras se verá favorecido por el comportamiento de países incapaces de ejercer el principio básico de solidaridad, al que se comprometieron en el artículo 3 de su Tratado (“fomentar la cohesión económica, social y territorial y la solidaridad entre los Estados miembros”).

 

En la última gran crisis, los países del norte no se comportaron de manera altruista. Además, la solidaridad brilló por su ausencia. Su ayuda estuvo presidida por el interés económico, antepuesto en todo momento a las consecuencias desastrosas, provocadas por el descalabro económico, que estaban sufriendo los ciudadanos de los países del sur.

A cambio de su rescate atornillado, fueron impuestas unas medidas draconianas, plagadas de ajustes “austericidas”. El rosario de recortes asfixiantes e implacables convirtió la recuperación económica en una interminable travesía por el desierto, que los más desfavorecidos tuvieron que realizar a pie y casi sin agua.

 

(Viñeta, a la que me he permitido cambiar el texto)

 

Entonces, el presidente del Eurogrupo era holandés. Se ve que, en su país, tienen costumbre de comportarse de forma despreciable y repugnante, porque acabó su justificación sobre las obligaciones de quien recibe la solidaridad con una frase muy desafortunada. “No puedo gastarme todo mi dinero en licor y mujeres y a continuación pedir ayuda”.

El ministro de finanzas holandés actual puso en la picota a Italia a España (no sé por qué no incluyó a Francia, que no tardó en seguir el mismo camino), cuando sus ciudadanos estaban falleciendo a chorros. Lo más vergonzoso es que sugirió que se realizase una investigación para descubrir por qué no tenían recursos para enfrentarse a la pandemia.

La contestación del primer ministro de Portugal, de la que vuelvo a hacerme eco, se hizo viral.

 

 

Resulta llamativo que Holanda, con un porcentaje del PIB, destinado al gasto sanitario, superior en dos puntos al español, posea un número de camas UCI sensiblemente inferior.

Además, atendiendo a los datos proporcionados por la Johns Hopkins University, a día 19 de abril, España registra 6 veces más casos de Covid 19 que Holanda, pero el porcentaje de mortalidad es casi un punto inferior, mientras que los índices de curación son tremendamente superiores.

 

 

A tenor de este cuadro comparativo, tal vez la investigación sugerida debería ir encaminada en otra dirección.

Hace unos días, ya me hice eco en este blog del número de turistas, recibidos por Francia, España e Italia, que son los tres países europeos que más casos registran.

 

 

Quizá sería un factor a tener en cuenta con respecto al impacto inicial de la epidemia en los distintos países.

En Alemania apuntan a que su elevado número de casos es debido a la masiva cantidad de test realizados, aunque no deberíamos olvidar que China ha realizado allí una gran inversión sostenida, en los últimos seis años, con una notable compra de empresas, por lo que el flujo comercial entre ambos países es significativamente mayor al de los demás. Tampoco olvidemos que el primer caso detectado en España fue el de un ciudadano alemán, que había tenido contacto con alguien procedente de China.

Últimamente, se apunta a que la expansión de la peste negra, originada en Asia en el siglo XIV, se extendió a Europa, a través de las líneas comerciales de la ruta de la seda, debido a que un cambio climático con importantes sequías en Asia Central se llevó por delante a los huéspedes de las pulgas, que transmitían la infección. Las pulgas se tuvieron que buscar la vida en caballos y humanos con un resultado superior a más de 60 millones de muertos.

Curioso, ¿no? Rutas comerciales y cambio climático. ¿Nos suena de algo? Seguro que sí, como el eterno enfrentamiento Norte-Sur en Europa con las continuas referencias a la fábula de la cigarra y la hormiga. Lo que pasa es que ahora, las hormigas no se contentan con que las cigarras las pasen putas. Pretenden hacer que lo pasen peor.

 

La cigarra y la hormiga

 

 

Las hormigas, por aquello de la entomología, no tienen corazón, está sustituido por una especie de tubo largo, que solo sirve para bombear la hemolinfa a la cabeza, pero no para albergar solidaridad.

La memoria de las hormigas tampoco funciona muy bien. Es una memoria química, cortoplacista, basada en las señales que se van dejando simultáneamente entre ellas y sus compañeras obreras. Por eso, suelen olvidar el artículo del Tratado de la UE, que establece “la posibilidad de que la Unión y los países de la Unión Europea actúen conjuntamente para prestar ayuda a otro país de la UE que sea víctima de una catástrofe natural o de origen humano”.

Las hormigas es que son así. Por lo visto, las europeas suelen tener antenas calvinistas para detectar el color y el olor del dinero, pero tienen una vista pobre, incluso las especies subterráneas no son capaces de ver tres en un burro.

 

 

La tendencia ha ido creciendo, sobre todo en algunos lugares de esa tarta, extendiendo sus tentáculos, hasta el punto de que Italia, Francia y Alemania solicitaron medidas a la Unión europea para frenar esa ansia expansionista. Sin embargo, se calcula que, en la última década, la inversión china en Europa asciende a 318 mil millones de dólares.

 

 

La inversión tiene ramificaciones en múltiples sectores, pero no solo en cuanto a acciones o empresas europeas se refiere. También tiene poder de decisión sobre 4 aeropuertos (Tirana, Frankfurt Hahn, Heathrow y Toulouse​) y 6 puertos marítimos (entre ellos, parte del de Bilbao y del de Valencia, y otros claves, como el del Pireo, en Grecia o el de Rotterdam en Holanda).

Si nos fijamos en la inversión por sectores:

 

 

Petrodólares, fondos buitre y empresas chinas ya buscan gangas en Europa por la crisis del coronavirus

 

Si las hormigas no dejan de mover sus antenas en la dirección que el olor del dinero propaga, se llevarán por delante una Unión, frágilmente sostenida, hasta el momento, precisamente por algunas cigarras, que les cantan himnos y arriman el hombro para mantener una cohesión, que amenaza con venirse abajo.

Si las fatuas hormigas se olvidan de la solidaridad, aparecerá un tercer personaje en la fábula, mucho más voraz y destructor de lo que se imaginan.

 

 

 

WESTERNS

 

11.- CENTAUROS DEL DESIERTO (John Ford, 1956)

 

TÍTULO ORIGINAL: The Searchers

 

 

SINOPSIS

Texas. En 1868, tres años después de la guerra de Secesión, Ethan Edwards, un hombre solitario, vuelve derrotado a su hogar. La persecución de los comanches que han raptado a una de sus sobrinas se convertirá en un modo de vida para él y para Martin, un muchacho mestizo adoptado por su familia. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

No solo uno de los mejores westerns, sino una de las mejores películas de todos los tiempos, en la que Ford despliega todos los recursos que lo convirtieron en un maestro de la narración.

 

CALIFICACIÓN: 5

 

12.- BUCHANAN CABALGA DE NUEVO (Budd Boetticher, 1958)

 

TÍTULO ORIGINAL: Buchanan Rides Alone

 

 

SINOPSIS

Tras servir como mercenario en el ejército mexicano, el aventurero Buchanan cabalga hacia un pueblo llamado “Infierno”, dominado por los hermanos Agry y famoso por sus expeditivos ahorcamientos. A uno de éllos lo mata Juan, un joven mexicano, para vengar el honor de su hermana. Buchanan se pone de su parte y ambos son arrestados y condenados a morir en la horca. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

El mejor de los westerns nacidos de la colaboración entre Boetticher y Scott. Economía de planos y sensacional ritmo narrativo.

 

CALIFICACIÓN: 4

 

13.- LLEGARON A CORDURA (Robert Rossen, 1959)

 

TÍTULO ORIGINAL: They Came to Cordura

 

 

SINOPSIS

El ocho de marzo de 1916, Pancho Villa y su ejército atraviesan la frontera, arrasando la ciudad de Columbus, en el estado de Nuevo México. El gobierno de Estados Unidos, en represalia, inicia una operación de castigo, que sólo encuentra resistencia en un rancho del estado de Guerrero. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Excelente reflexión sobre el valor, la cobardía y el sentido del honor. Muy interesante.

CALIFICACIÓN: 4

 

14.- MISIÓN DE AUDACES (John Ford, 1959)

 

TÍTULO ORIGINAL: The Horse Soldiers

 

 

SINOPSIS

John Wayne es un duro coronel de La Unión al mando de un regimiento que debe infiltrarse en pleno territorio confederado con una difícil misión por cumplir. William Holden es un médico de buenos sentimientos que le acompaña en la aventura, la cual se pone interesante cuando deben llevarse forzosamente a una guapa y rebelde rehén -Constance Towers-, al enterarse de los planes de la secreta misión (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Otro gran western de Ford, que combina los elementos del sólido guion, plagado de sentido del humor, para elaborar una espléndida película.

CALIFICACIÓN: 4

 

15.- RÍO BRAVO (Howard Hawks, 1959)

 

TÍTULO ORIGINAL: Rio Bravo

 

 

SINOPSIS

El sheriff Chance (John Wayne) encarcela por asesinato al hermano de un poderoso terrateniente que intentará liberarlo por todos los medios. Para impedirlo, Chance cuenta con la colaboración de dos ayudantes: un alcohólico (Dean Martin) y un viejo tullido (Walter Brennan), a los que se une un joven y hábil pistolero llamado Colorado (Ricky Nelson). Todos ellos se encierran en la oficina del sheriff para impedir que el preso pueda ser liberado antes de que llegue la autoridad estatal para llevárselo. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Excelentísimo western de Hawks que ensalza la amistad, el sentido del deber y del honor, narrado con ciertas gotitas de humor, que contribuyen al maravilloso resultado final.

 

CALIFICACIÓN: 5

 

16.- EL SARGENTO NEGRO (John Ford, 1960)

 

TÍTULO ORIGINAL: John Ford’s Sergeant Rutledge

 

 

SINOPSIS

En Arizona, en el Fuerte Linton, se celebra un consejo de guerra para juzgar a un sargento negro acusado de la violación y el asesinato de una joven blanca. El sargento Rutledge, ha sido siempre un militar valiente y ejemplar, un modelo para todos sus soldados, pero ahora el ejército le cree culpable. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Western apoyado en las claves del thriller, con argumento comprometido y escandaloso, resuelto con una gran capacidad narrativa.

 

CALIFICACIÓN: 4

 

17.- DUELO EN LA ALTA SIERRA (Sam Peckinpah, 1962)

 

TÍTULO ORIGINAL: Ride the High Country

 

SINOPSIS

Dos viejos amigos se asocian para escoltar un cargamento de oro desde las minas de Alta Sierra hasta un banco. Uno de ellos (Joel McCrea) es un hombre honrado que sólo se propone hacer bien su trabajo; el otro (Randolph Scott), en cambio, carece de escrúpulos y proyecta robar la valiosa mercancía. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

El primero de los grandes westerns con que nos obsequió Peckinpah, en el que casi son más protagonistas que los propios actores, los espacios abiertos y el código del honor. Un precioso homenaje al género con un memorable y sensacional final.

 

CALIFICACIÓN: 4’5

 

18.- EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (John Ford, 1962)

TÍTULO ORIGINAL: The Man Who Shot Liberty Balance

 

 

SINOPSIS

Ransom Stoddard (James Stewart), un anciano senador del Congreso de los Estados Unidos, explica a un periodista por qué ha viajado con su mujer (Vera Miles) para asistir al funeral de su viejo amigo Tom Doniphon (John Wayne). La historia empieza muchos años antes, cuando Ransom era un joven abogado del este que se dirigía en diligencia a Shinbone, un pequeño pueblo del Oeste, para ejercer la abogacía e imponer la ley. Poco antes de llegar, fue atracado y golpeado brutalmente por el temido pistolero Liberty Valance (Lee Marvin). (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Maravillosa. Una elegía a la leyenda de un mundo en construcción, y a los mitos surgidos en su camino. Una reflexión madura y antológica.

 

CALIFICACIÓN: 5

 

19.- EL GRAN COMBATE (John Ford, 1964)

 

TÍTULO ORIGINAL: Cheyenne Autumn

 

 

SINOPSIS

En 1868, trescientos indios cheyennes expulsados de sus tierras vivían miserablemente en una árida reserva de Oklahoma. Tras esperar en vano una solución de las autoridades de Washington, sus jefes decidieron emprender un largo viaje hasta sus praderas natales. Pero la huida fue descubierta y la caballería salió en su persecución. En el primer combate murieron el comandante Braden y ocho de sus hombres. Cuando se supo la noticia, millares de soldados fueron enviados a combatir contra los valerosos cheyennes. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Homenaje de Ford a los indios, que en general no habían salido muy bien parados en sus películas. Epopeya contada con la habitual maestría que poseía su director.

 

CALIFICACIÓN: 4

 

20.- RÍO CONCHOS (Gordon Douglas, 1964)

 

TÍTULO ORIGINAL: Rio Conchos

 

 

SINOPSIS

Cuatro hombres parten a la búsqueda de un gran cargamento de armas que ha sido robado por un antiguo general del ejército confederado. (FILMAFFINITY)

COMENTARIO PERSONAL

Western “sucio”, con personajes fronterizos en la amoralidad, narrado con el pulso y el vigor acostumbrados en su director. Una excelente película.

 

CALIFICACIÓN: 4

 

CONTINUARÁ . . .